viernes, 21 de octubre de 2016

Desempoderamiento lingüístico, último taller de las Jornadas #ISM16 en Donostia

Desde el 5 de octubre de 2016 estamos celebrando las II Jornadas del Seminario de Ilusionistas Sociales en Donostia-San Sebastián (Gipuzkoa). A lo largo de estas semanas, estamos reflexionando, debatiendo y compartiendo pensares, sentires y haceres sobre la lengua, la educación, la participación, formas de estar con la gente, de las culturas populares...

La sesión de hoy, 21 de octubre, trabajaremos el desempoderamiento lingüístico y recogeremos lo que venimos compartiendo estos días, como construcción colectiva. Comenzamos el primer día hablando de Normalización Lingüística y Escuela, la perspectiva más institucional, y nos gustaría acabar las jornadas abriendo para abrir.

La Institución quiere tener el control del Idioma, y ese control lo desarrolla con la ayuda de la Escuela. El Mercado quiere hacerse con los beneficios de ese Idioma, vendiendo diccionarios, gramáticas, cursos, viajes... y todo lo que está relacionado con uno de los grandes negocios del mundo. Desde lo Alternativo, se plantea que hay que crear y utilizar el Idioma como forma de acercar a la gente a nuestras causas, a nuestros objetivos o perspectivas ideológicas. En cambio, las culturas populares comprenden que Idioma y lengua no son lo mismo, y que la lengua es de toda la gente y de nadie al mismo tiempo, de quienes la hablan y también de quienes no la hablan, que es COMÚN. Y que la lengua es algo más extenso y diverso que una estructura o un sistema, y que no separa los haceres, los pensares y los sentires.

Hoy estaremos en el Aula 1.6 del Edificio Magisterio de la Facultad de Educación, Filosofía y Antropología (UPV/EHU) en Donostia (plaza Oñati 3, s/n, 20018), de 16:30 a 20:30. ¡Os esperamos con café y pastas!


sábado, 8 de octubre de 2016

RESUMEN/DEVOLUCIÓN del curso Desde la práctica asistencial a la participación comunitaria

Esta formación se plantea desde la necesidad de dotar de sentido práctico el aspecto comunitario de nuestra labor como profesionales de la salud.

Ha constado de 4 sesiones dinamizadas por Estefanía ZARDOYA y Javier ENCINA (impartidas en Ferrol afinales de septiembre y principios de octubre):
  1. Ilusionismo Sanitario: Autogestión de lo cotidiano en salud
  2. Participando con y desde la gente
  3. Culturas populares: espacios y tiempos cotidianos
  4. Desempoderamiento comunitario y autogestión de la vida cotidiana
Este resumen es una propuesta de Estefanía Zardoya...

Desde las instituciones educativas, es decir, desde la escuela infantil hasta la Universidad y el resto de organismos que imparten la formación convencional, se nos ha planteado el aprendizaje, encaminado a formar personas para atender a las necesidades del mercado de cada momento de la historia, desde un punto de vista eminentemente individualista bien como parte de una línea de producción en serie bien evolucionando hacia grupos de trabajo por proyectos y desarrollo por competencias que, lejos de potenciar una actitud colaborativa como a priori pudiera parecer, nos invitan solapadamente, a la competición, ahora en grupo (de competencia, competir), para satisfacer las necesidades del mercado que precisa de creatividad pero no para favorecer que la gente autogestione su vida cotidiana sino para mantener una sociedad de consumo sin armonía con su entorno social y natural. Podríamos  pensar que esto no tiene mucho que ver con la Medicina Comunitaria y sin embargo está íntimamente relacionado puesto que formamos parte de un sistema complejo  (Teorías de la complejidad, Edgar Morin, 1977; Michell Waldrop, 1994) producto a su vez, de una gran diversidad de sistemas que operan e interactúan de manera simultánea. Si olvidamos esto, favorecemos un modelo de sociedad a la que nos conducen el mercado y el estado y por la que nosotros nos dejamos conducir y que está teniendo unas consecuencias devastadoras en la salud de la población (enfermedades cardiovasculares, cáncer, iatrogenia, trastornos psiquiátricos, medicalización de la vida cotidiana…).

Partiendo de esta perspectiva de lo que nos rodea,  el curso ha pretendido ser un simulacro, algo vivencial, donde se experimentaran las distintas formas de resolver los problemas a la hora de trabajar con la comunidad; individual/grupal/intergrupal/colectivo,  donde se diera prioridad a las formas de relación más que a los contenidos, donde se expusieran distintas propuestas en torno a un tema para invitar a la reflexión y no simplemente una ocasión de verter contenido en las personas haciéndolas pasar de un dogma a otro, donde se respetaran los silencios y los tiempos de cada uno, su deseo o no de compartir en colectivo en cada momento, es decir, como en la vida cotidiana. Esta es la propuesta hecha por el Ilusionismo Social tras su experiencia en diferentes procesos de participación llevados a cabo en lugares diversos  a lo largo de los años y no es una experiencia sólo teórica sino práctica como hemos podido comprobar aún a pesar de las dificultades que supone el formato de un curso de 16h con respecto a un proceso de meses/años.



A lo largo de estos días, desde mi perspectiva hemos debatido sobre temas muy interesantes de cara a trabajar desde el punto de vista comunitario. Cabría resaltar algunos:

El ilusionismo social no es una metodología, sino una forma de trabajar con y desde la gente, sin objetivos a priori, a partir de una reflexión desde la complejidad y en los espacios y tiempos cotidianos; que son donde se generan las culturas populares por repetición creativa con sus formas de relación. Se trata de alejarse de un camino predeterminado, previamente hecho, transitado, ir construyendo junt@s usando  herramientas que existen( carteles del reparto, telenovela Pasión de Palomares, tendedero de los deseos…), construyendo otras adaptadas al proceso concreto, entendiendo que la interrelación marca nuestra vida y que unas cosas se mezclan con otras, poniendo en valor las culturas populares como fuente de conocimiento valiosísimo porque su sabiduría reside no sólo en el fondo sino también en la forma y porque no responde a necesidades del estado ni del mercado sino a la necesidad de la gente de compartir la vida cotidiana.

Cuando hablamos de ilusionismo sanitario nos referimos a introducir la complejidad mencionada en temas de salud, porque ésta no se puede entender al margen de la sociedad (incluyendo la cultura), la economía o el medio ambiente. Las personas en sus relaciones con el entorno y manteniendo alineados en pensar/sentir/hacer,  construiremos o no nuestro estado de bienestar biopsicosocial (definición de salud de la OMS). Además se pretende ir un paso más allá, entendiendo esto como una forma de construir colectivamente la autogestión en salud, desde el desempoderamiento comunitario que propone que los pacientes se conviertan en sujetos activos de su propia salud, que compartamos, pacientes y sanitarios, los conocimientos que tenemos; de la cultura institucional( medicina alopática) ,de la alternativa( acupuntura, homeopatía, reiki…), de las culturas populares( medicina natural) y que los profesionales sanitarios, siendo conscientes de que cada uno es el máximo conocedor; de su vida, de su cuerpo, de su historia, de sus saberes…, hagamos dejación de poder hacia abajo, construyendo juntos la salud comunitaria, abandonando el papel de salvadores de los demás. No seremos la autoridad sino dinamizadores de procesos de participación ciudadana en temas de salud, con y desde la gente, trabajando las formas de relación, compartiendo la responsabilidad y la toma de decisiones.

Entender las diferentes formas de participación que se pueden dar en un proceso de construcción colectiva en salud, nos permitirá entrever qué tipo de sociedad estamos ayudando a generar como profesionales sanitarios. Una sociedad medicalizada y dependiente del sistema sanitario, con usuarios de consumo en forma de servicios sanitarios y tratamientos o bien una sociedad saludable que distinga la enfermedad de lo que no lo es, se autogestione y participe colectivamente en la construcción de la salud de la comunidad. 
 Si  queremos empezar un proceso de participación en el que “se cuente más con la gente”, debemos pensar que no somos la primeras personas a las que se nos ocurre algo así. Además, tendríamos que saber que las formas en las que se han hecho procesos de participación las podemos resumir en tres:
  • La primera sería trabajar por y para quien nos paga. No tenemos que preguntarnos nada, ni trabajar con nadie; sino hacer lo que nos han mandado, o cumplir los objetivos que nos han marcado o nos hemos marcado previamente. Ejemplos: Gacela, escalas que cumplimentamos, objetivos impuestos por la administración…En el fondo, nos acercamos a la gente para conseguir algo de la gente (información, dinero, atención...).
  • La segunda sería trabajar por y para la gente. No tenemos porqué preguntarnos nada que no esté ya contestado por nosotros mismos o en los objetivos, ni trabajar con nadie que no esté en nuestro círculo o en el plan de acción. Lo que tenemos que hacer es conocer qué necesita la gente y dárselo. Ejemplos: hacer un estudio de “necesidades” y tras nuestro análisis montar un grupo de trabajo en EPOC, Diabetes, adolescentes…En la práctica haríamos básicamente lo mismo que en la primera forma, pero al hacerlo lo haríamos “pensando en la gente”, queriendo aportar algo.
  • La tercera sería trabajar con y desde la gente. Dinamizando para que la gente (pacientes, sanitarios, personal de administración y servicios…) sea las protagonista de su propia vida cotidiana (vida diaria donde la salud forma parte), para que la autogestione(la maneje por si misma) y a partir de ahí, vaya construyendo cómo quiere que sea su centro de salud, su hospital de referencia, su barrio, su pueblo (de forma dialéctica: proponiendo, debatiendo colectivamente y llevando a cabo, en grupos, las diversas propuestas decididas).Ejemplos: Plan del parto, ELA, Procesos de ayuda mútua, unidades de HADO…

Al conocer las experiencias llevadas a cabo en lugares como Palomares, Olivares, Las Cabezas, México, Buenos Aires…con esta forma de hacer del Ilusionismo Social a lo largo del tiempo, hemos podido, a lo largo de este curso, empezar a pensar en una caja de pensamiento más amplia, a sentir y hacer como un todo, sin fraccionarnos, debatiendo junt@s, permitiéndonos soñar con construir algo diferente en lo sanitario también, pasar de la seguridad de lo posible a la esperanza de lo imposible.

Conocer los diferentes paradigmas en lo referente a la lógica del poder y como relacionarnos con él, nos permite entender como una u otra forma de relación en este ámbito, también conduce a un tipo de sociedad u otra en temas de salud: el  empoderamiento (Coaching), la negación del poder (John Holloway), la dispersión del poder (Raúl Zibechi) y el desempoderamiento (Javier Encina y Mª Ángeles Ávila). La propuesta del Ilusionismo Social es esta última, dejar el poder hacia abajo para generar relaciones horizontales, proponer formas de resolver los problemas donde se valora el disenso (complejidad) como forma de construir colectivamente, de resolver las contradicciones, porque el consenso (modernidad), a menudo, nos aleja del hacer bloqueándonos en el pensar. El consenso es una solución cerrada. El conjunto vacío es parte común de todos los conjuntos. A menudo sólo nos podemos poner todos de acuerdo en nada. El consenso implica pérdida de información. El disenso es una solución abierta. El consenso produce la certeza, el disenso la duda. ‘Dudar’ viene de duo+habitare (dubbitare):el que habita dos mundos. De esta forma se diluirían los conflictos y bloqueos en los procesos.

Hubiera sido más fácil haber hecho lo de siempre y como siempre, haberse presentado como autoridad que expone un dogma para convencer al alumnado, en vez de eso se eligió actuar en coherencia con lo que se plantea desde el Ilusionismo, dinamizar a la gente, respetar los tiempos, aceptar el silencio y abrir el debate para construir junt@s un nuevo paradigma humanista en salud. El ser humano es una entidad viva de gran complejidad en la que la parte física es sólo el lado visible del iceberg, es en relación armónica con el entorno social y natural que le rodea donde el ser humano encontrará un estado saludable.

Para continuar esta formacción de forma gratuita y on line, pincha aquí

¿Y LA ESCUELA? Pedagogía del revés y desempoderamiento educativo

El próximo día 14 de octubre de 2016, dentro de las II Jornadas del Seminario de Ilusionistas Sociales #ISM16, se desarrollará en Donostia-San Sebastián (Gipuzkoa) la sesión ¿Y LA ESCUELA? Pedagogía del revés y desempoderamiento educativo, en el Edificio Magisterio de la Facultad de Educación, Filosofía y Antropología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).

Más información e inscripciones: http://www.ehu.eus/ism



Esta sesión está organizada en dos partes:

1ª parte: 16:30 TALLER Desempoderamiento educativo

Sesión dinamizada por Ainhoa EZEIZA, doctora en Psicodidáctica e investigadora principal del Seminario de Ilusionistas Sociales ISM.


En este taller combinaremos el trabajo individual, grupal y colectivo para compartir pensares, sentires y haceres con ayuda de algunas vivencias de la Escuela Universitaria de Magisterio de San Sebastián y otras experiencias educativas.


2ª parte: 18:30 PEDAGOGIA DEL REVÉS: RAZONES Y CANCIONES

Para esta parte, tenemos la suerte de contar con Isabel ESCUDERO, pedagoga, doctora en Psicología y en Filosofía y poeta, que intervendrá acompañada de Virginia LÓPEZ GRAÑA, filóloga.
Isabel ESCUDERO

Será una charla-debate en la que irán combinando y alternando análisis, preguntas, planteando contradicciones, cuestionando la Realidad, etc. con poesías y canciones directa o indirectamente relacionadas con lo que se vaya tratando, y con ejemplos variados de lecciones de cosas, de entendimiento y razón, de rítmo y entonación, de juegos con las artes del lenguaje y otras nuevas cosas pensadas para el público docente y para los niños sin distinción.
Cancionero Cántame y cuéntame, libro de Isabel Escudero ilustrado por Dinah Salama

A modo de prólogo: Pedagogía del revés…


Advertencias: A los pedagogos bien intencionados que intentan con valentía y honradez darle un vuelco a la Pedagogía, les recordamos que lo primero es decir NO al Poder y al Saber sabido y administrado:

1.- Que no es la vía la toma del Poder, ni Apoderando ni Desapoderando, pues así la negación viva queda incorporada e integrada en el Poder en otras formas de Gobierno más disimuladas y “naturales” que incluso pueden despertar en las criaturas una malsana conciencia de su poder, una Paidocracia o tiranía del Niño.

2.- No confundir la Lengua con la Escritura. La Lengua, el lenguaje, no es de nadie y no tiene sexo, ni es propiedad personal ni depende la voluntad particular, es gratis y se pierde en la noche de los tiempos .Los implementos modernos que intentan voluntariamente “des/ sexualizar”  la lengua son solo trucos de escritura (@ X…) inútiles e impronunciables en el habla y ejercen una acción paradójicamente sexualizadora, y paralizadora, un estorbo en la libre expresión del hablante.

Sí se puede intervenir en el plano más superficial de la lengua: en el vocabulario semántico, pero no en la automática producción del habla. (Me remito a la lectura completa de tres artículos de Agustín García Calvo: Gramática de los Sexos. Leyendo. El Sexo contra la Lengua).

3.- Descubrir que la imposición del “Aburrimiento por el Entretenimiento” que se ejerce tanto a través de la Pedagogía como del Mercado y la Familia misma, sobre los niños, lo que impide que se les aparezca desnudamente el vacío necesario o aburrimiento a palo seco donde florezca la inteligencia y la razón común. Este es uno de los mecanismos más recurrentes y eficaces de la Sociedad Progresada para agostar cualquier ocurrencia venida desde abajo, desde los niños y lo que quede de gente corriente en los maestros, y que al no entrar en los tráficos de compraventa, ni entretiene ni mueve dinero.


Isabel ESCUDERO
SIN PODER, Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana
Javier Encina y Ainhoa Ezeiza (coord.) (en prensa)

Sobre Isabel ESCUDERO

Nacida en Extremadura, Quintana de la Serena (Badajoz).

Poeta y ensayista.
Pedagoga. Doctora en Psicología y Filosofía.

Recitadora  y  conferenciante  en  escenarios culturales y ágoras públicas. Participante en la Tertulia Política del Ateneo de Madrid, junto a su compañero de vida y obra Agustín García Calvo, y continúa abierta la tertulia tras su fallecimiento.

•    Publicaciones de poesía

Coser y cantar. Editora Nacional, Madrid 1984 y sucesivas ediciones en Editorial Lucina, Zamora 1997, 2002, 2004, 2007

Cántame y cuéntame: Cancionero didáctico. Ilustraciones de Dinah Salama y música de Lola de Cea. UNED y Ediciones de la Torre, Madrid 1997, 1998, 2003; 4ª edición con DVD, UNED, 2009. PREMIO A LOS MATERIALES DIDÁCTICOS DE LA UNED 1910

Razón común = razón poética. Ilustraciones de RIC y música de Pilar Lago. UNED, Madrid 1994 y 2007 (libro con CD).

Cifra y aroma. El día menos pensado. Hiperión, Madrid; 2002 y 2ª edición 2008.

Fiat umbra. La Cruz del Sur, Pretextos, Valencia 2008.

Gorrión, migajas... El pájaro solitario, Pretextos, Valencia 2008.

Nunca se sabe. La Cruz del Sur, Pretextos, Valencia 2010.

Condiciones de Luna. Antología .Colección Clásicos. Ediciones de la Torre. Madrid 2012

Alfileres. Coplas libertarias.  Editoriales La Fuga, La Cotali, Bakakai y La Carbonería de Sevilla. 22 de Noviembre de 2014

Exploradoras
. Libro de poesía colectivo. Editorial La Herida. Sevilla 2016

  • Publicaciones de ensayo
Digo yo, ensayos y cavilaciones. Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 1997

Contra el Hombre. En colaboración con Agustín García Calvo. Fundación de Estudios Libertarios. Anselmo de Lorenzo. Madrid,1997

¿Quién dice NO? En colaboración con Agustín García Calvo. Fundación de Estudios Libertarios. Anselmo de Lorenzo. Madrid, 1998

Lenguaje y Comunicación: textos didácticos usados en su labor docente editados en la UNED.

Las artes del lenguaje. UNED 2002, 2007, 2010


•  Codirectora de la prestigiosa Revista ARCHIPIELAGO (Cuadernos de crítica de la Cultura), ya desaparecida.

•  Agitadora participante en debates políticos y sociales.

•  Investigadora analítica de la condición femenina

Cuenta con numerosas colaboraciones en libros y revistas de cine:

• Analista y crítico de cine,  especialista en las obras de Víctor Erice, y otros cineastas  como Buñuel, Pasolini, Fellini, Godard, Jean Eustache, etc.

Retórica del llanto. textos de Shangrila Ediciones. 2016
Próxima publicación (2016) de sus escrituras cinematográficas ESCRIBIR EL CINE en Shangrila Ediciones.

Autora de varios Manuales Didácticos Comunicación y Educación: las Artes del Lenguaje encaminados a su labor docente como profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNED y en otras Instituciones Educativa.

lunes, 3 de octubre de 2016

RESUMEN del Taller: El Desempoderamiento Comunitario, Sevilla 19 y 20 de septiembre

Sesión 1: DESEMPODERAMIENTO COMUNITARIO


En la sociedad actual del consumismo y del individualismo se ha llegado a un convencimiento emocional que “rechaza” o ve mal el tema de los Cuidados. Hablar de que los seres humanos nos hemos de cuidar, ayudar y socorrer es visto como algo extraño a nuestra naturaleza humana. Es como decir: en el capitalismo el éxito es tuyo y el fracaso aún más. No has de pedir ayuda si te caes en la vida.

Así se rompe la interdependencia emocional y cognitiva entre las personas. “Saber pedir ayuda cuando se necesita va unido a la autonomía. En la vida sin ayuda mutua no somos nadie".

"Enseñar autonomía en relación a otros valores”. Una de las cuestiones que surgen en los ayuntamientos es el tema de la participación de la gente: “no hay manera de convencer a la gente. ¿Por dónde empezamos?”. Hay diferentes formas de comunicarse con la gente. Provocar los sentimientos y las inquietudes durante un tiempo y en unos o varios espacios requiere de variadas formas de comunicación entrelazadas con los distintos sentidos.



Lo importante es relacionarnos a través del aprendizaje de distintas formas (Escrita, Oral, Visual...). Aprender, mezclarnos y encontrándonos en un proceso no finalista sino más bien con el motivo, con la voluntad de estar junt@s, de conocernos, de saber quiénes somos para ir dando forma a espacios y tiempos de aprendizaje. “Ni acelerar lo que va lento ni desacelerar lo que va rápido, más bien ser conscientes de que hay que ir confluyendo los tiempos institucionales de gestión municipal administrativa con los tiempos vecinales de la vida cotidiana”.

Un ejemplo de Encuentro, de mezclarse la gente en el ir haciendo tiempos y espacios de convivencia es La Casa del Pumarejo (véase video de Lolo y Toñi). El taller de costura como espacio de convivencia donde se ven los ritmos de los demás, donde se ha ido propiciando el encuentro de la diversidad de grupos. El taller, podríamos decir, es una excusa para encontrarnos, para vivir otra forma de relaciones humanas. El taller de costura se transforma en un espacio en argamasa, en un espacio de vida (ocio, educativo, habitacional…). Así la vida aparece en su complejidad y sin segmentaciones. La relación entre las diversas partes de forma dialéctica va dando forma a un todo donde lo importante, sin menospreciar la costura como una de sus partes, acaba siendo la ayuda mutua entre los grupos. La segmentación desaparece y nace la co-gestión del espacio y del tiempo cotidiano.

Sin embargo, desde las administraciones actuales de los ayuntamientos se mantiene una visión de la vida segmentada, es decir, partida es donde cada parte se ve aislada. Además, para más inri, los documentos administrativos son ilegibles para muchas vecinas y vecinos. El lenguaje de la administración impide el acercamiento con la vecindad. “El trato a la gente por ventanilla es pésimo”. Así la vida se despolitiza y se burocratiza. La burocratización es “el proceso histórico (que) nos ha dejado en un punto en que hablar de vivir es la actividad política más importante. Politización de la vida”. En las sociedades consumista “la oferta lúdica ha fracasado y entonces se recurre a lo básico, la gente vuelve a los actos religiosos” como una excusa para construir la identidad del pueblo, encontrase con la gente y realizar actividades manuales.


La Iglesia ha sabido, durante años, apropiarse de lo que hacía la gente y le ha dado a ese hacer cotidiano un sentido religioso. Sin embargo, en esta mezcla entre Iglesia y gente cotidiana surge una dualidad: por una parte está la gente religiosa que concibe la religión como una creencia al culto y a las imágenes, y por otra parte la gente descreída (no cree en el culto ni las imágenes) que van a encontrarse o a “echar el rato" con la vecindad del pueblo. “Diferencia entre la institución religiosa (misa) y la gente que la componen. No podemos negar que (esta mezcla) forma parte de nuestra vida diaria. El problema no es el contenido; sino las formas de relaciones verticales que se establecen (en dicha mezcla)”, es decir, ¿ha sido elegido democráticamente el Hermano Mayor de la hermandad?

Podemos apuntar que las alegrías son diversas, múltiples, miles. Es un término que se puede disfrutar en plural, sin embargo la felicidad solo es una, si hay felicidades son solo aquellas que te desean otras personas, en una fórmula de cortesía cada vez más carente de significado. Asimismo, podemos establecer una correspondencia entre alegría, camino, proceso (frente a felicidad: meta, fin, resultado) en procesos de aprendizaje colectivo: si lo importante es el proceso bien vale que vayamos disfrutando de las alegrías. El fin es un continuo caminar juntos, pequeño saltamontes... PARA PROFUNDIZAR: texto

Sesión 2: NECESIDADES Y SATISFACTORES


La sociedad de consumo trata de crear “necesidades” y confundirnos. Las necesidades humanas, son más o menos, las mismas (Max-Neff): subsistencia, protección, afecto, participación, entendimiento, creación, identificación, libertad... lo que cambia es la forma de satisfacerlas (satisfactores), las formas de cubrir esas necesidades.


Aunque lo más es que tanto las instituciones democráticas como los partidos de izquierda “revolucionarios” confunden necesidades con satisfactores, lo cual es un problema en la toma de la conciencia “revolucionaria”; ya que dichos partidos caen en el marco ideológico de la sociedad de consumo sin realizar debates sobre dicha organización social. Así, sin el ejercicio de debates sobre las consecuencias del consumismo en la vida cotidiana, se han ido mermando las capacidades humanas que nos ayudaban a diferenciar entre Necesidad y Satisfactor. La sociedad de consumo ha creado una atmósfera publicitaria televisiva desde la que llega a hacernos creer que lo que nos quieren vender son Necesidades Humanas. Por ejemplo la ropa, los I-Phone... ¿qué nos están vendiendo: una necesidad humana o una forma de ser, una identificación, un estatus social…? Esto lo hace para eliminar el debate y nosotr@s colectivamente hemos aceptado esta eliminación porque de este modo una necesidad no se puede ni construir ni debatir (ya que esta es la forma de satisfacer una necesidad). En este sentido, es importante “comprender que hay cosas que nos ayudan a desarrollarnos como seres humanos (necesidades) y otras cosa que nos ayudan a lograr esas cosas (satisfactores). Hay que debatir cuál de las necesidades satisfacemos y cómo”.

La importancia para dicho debate, que incluye el concepto de decrecimiento entrelazado con el tema de los cuidados y de las culturas populares, es: ¿hemos de buscar la perfección, las necesidades de perfección como indicativo de la máxima felicidad o debemos atender necesidades de cuidarnos en el disfrute con los demás en compañía mutua?

La felicidad es del Ser, por ejemplo ser feliz, donde la gente busca la perfección a base de consumir y consumir, olvidando el valor humano de la alegría. En la sociedad de consumo se sublima la felicidad y se cosifica. Búsqueda incesante de la felicidad. Sin embargo, la alegría es del Estar. Es decir, estoy alegre porque estoy con l@s demás, lo comparto, lo construyo colectivamente en los espacios y tiempos cotidianos. En la vida cotidiana, hemos de diferenciar entre confianza y seguridad; la confianza “se construye con el tiempo, se va haciendo en el ritmo de la vida cotidiana, el estar (allí) nos lleva a la cuestión: ¿qué hacemos junt@s? ¿qué caminos construimos?”

Por otro lado, la seguridad es un sistema binario 0-1 y “exige el camino seguro”. Lo importante en las construcciones colectivas es evitar la sospecha para ganar en confianza. De esta manera podemos construirlo nosotr@s. Organizarnos y hacerlo como en los ejemplos del Pasacalles de los reyes magos del barrio de San Diego (Sevilla); del malogrado carnaval de la Alameda (Sevilla); de la autogestión de empresas como Bauen (Argentina) y La Verde (Villamartín, Cádiz); de los presupuestos participativos como democratizadores de la administración pública y dinamizadores de la autogestión vecinal como en Las Cabezas de San Juan (Sevilla).


El Poder conduce y nos dejamos conducir; por ello, es mas fácil hacer dejación de poder en los ámbitos que no nos atañen directamente. En los entornos en los que solemos movernos y tenemos responsabilidad tendemos a ser poco flexibles, a mantener el control, nos da miedo ceder, cambiar. Lo difícil que es perder poder en el mundo activista, en casa, en el trabajo. ¿Caerá todo si me aparto??¿quién tomará las riendas? ¿Desaparecerá lo que hemos creado? Y son estos miedos los que nos impiden caminar junt@s, acercarnos y dejar que se acerque gente, sensaciones, aprendizajes, sentires... La vida no se planea, surge, no se decide por mayoría, La Vida pasa... Tutelamos y, queriendo o sin querer, nos convertimos en vanguardia en una huida hacia adelante, dejando en el camino a bastantes invisibles...

En otros ámbitos, bajar el ritmo se relaciona con la eficiencia, los ritmos más pausados de trabajo, y su ergonomía aumenta la rentabilidad económica y el capital social de la empresa. Las economías colaborativas están en auge, el decrecimiento parece la opción y la única oportunidad de salvar y salvarse de este loco mundo... aunque el Mercado sabe cómo aprovechar estas "nuevas" tendencias basadas en sistemas de ayuda mutua y ahorro y las fagocita como nuevos productos tipo spotify, bla bla car, ing direct... productos fresh, que respetan el contenido, convirtiendo las formas de relación en eslóganes y nuevos productos de consumo, intentando destruir así las formas de relación horizontales y ambivalentes que se desprenden del decrecimiento.

Igualmente, la cuestión del género se destransversaliza y se convierte en nicho de empoderamiento, creando frustraciones que se transfieren en función de metas excesivas y espectaculares, despreciando los logros cotidianos.

El éxito no es el triunfo, es la vida. La vida pasa... Y nos haremos viejos...

PARA PROFUNDIZAR: vídeo

Más información sobre el programa de cursos Caos creativo y complejidad 

martes, 20 de septiembre de 2016

Curso #caoscreativo y complejidad: BLOQUE 1 ¿De quién es la lengua?

Llevamos un tiempo planteándonos maneras de construir una formacción que aúne las cosas que estamos haciendo en la universidad con cosas que estamos haciendo en la calle, con gente que conocemos que hace cosas, con gente que no conocemos pero que también hace cosas... y que sirva como excusa para ir creando, potenciando, dinamizando cultivos sociales en la Península Ibérica y América Latina. Porque lo que queremos encontrar es el mestizaje de conocimiento científico, saberes populares, conocimientos alternativos (tanto individuales como colectivos), intercambios intergeneracionales, interculturales, intergénero, etc.

De ahí hemos creado una propuesta de formacción (que trata de entrelazar la formación y la acción) que tiene siempre un componente presencial y uno online. Así podemos tener lo online en común y lo presencial en cada uno de los espacios que vayan sumándose a esta propuesta.


Hemos preparado itinerarios diferentes para las personas participantes, aunando el trabajo presencial con el online hasta completar un total de un módulo formativo de 50 horas. Así, la gente de cada lugar irá realizando un itinerario que le facilite ir encontrándose con gente de otros lugares... Bueno, a lo mejor no se entiende muy bien... ¡es difícil explicar lo complejo!

Este es el Bloque 1, que parte de 20 horas presenciales formativas que se desarrollarán en Donostia-San Sebastián (Gipuzkoa) de la siguiente manera:


BLOQUE 1: ¿De quién es la lengua? Culturas populares y desempoderamiento lingüístico

5 Oct. Normalización lingüística: ¿De quién es la lengua? (euskera) (4 horas)
14 Oct. Desempoderamiento educativo (4 horas)
19 Oct. Culturas populares y poesía (4 horas)
20 Oct. Oralidad y recuperación de la cultura (4 horas)
21 Oct. Desempoderamiento lingüístico (4 horas)
*Acreditación Gobierno Vasco: 25 horas (requiere realizar la inscripción a través del aplicativo oficial irakasle.net y una asistencia mínima del 80% a las sesiones presenciales, más 5 horas de trabajo no presencial: 24-30 Oct. )

Para completar este bloque hay que trabajar 30 horas no presenciales, 6 semanas online:
1ª semana: Cultura institucional, cultura de masas, culturas alternativas y culturas populares
2ª semana: El desempoderamiento
3ª semana: Historias orales
4ª semana: Lengua vs. Idioma. Lo oral y lo escrito.
5ª semana: Identidad e identificaciones. Aunando pensar/sentir/hacer.
6ª semana: Hacia una sociedad convivencial

Este bloque, en su parte presencial, puede también combinarse con cualquiera de los dos cursos en euskera (que también se ofertan a través de irakasle.net para docentes de la enseñanza reglada de la CAPV), presencial u online para obtener las 50 horas lectivas:

IKASTAROA (I): Enseñanza de lenguas en entornos multiculturales (30 horas. Curso presencial en euskera)
IKASTAROA (II): Enseñanza de segundas lenguas en entornos multiculturales (30 horas. Curso online en euskera)

Más información sobre las jornadas en Donostia-San Sebastián

Estas son las entidades que forman parte del certificado social del curso:


sábado, 27 de agosto de 2016

CONFIANZA, un pilar del desempoderamiento

Como nos dice Agustín GARCIA CALVO, el Estado y el Mercado dominantes nos dan su Seguridad y nos ofrecen su Futuro (donde nos hacen caer en la conduit) cuando aceptamos al Hombre: ese que pisó la Luna, ese que se crea con la Sociedad del Bienestar y que pertenece al dominio de los Señores y de la Cultura, y que luego se fue democratizando con la Mujer y la Infancia; esa misma Seguridad que nos promete el Desarrollo, siempre que nos dejemos conducir hacia el Futuro (construyéndonos una identidad con unos contenidos que pueden ser institucionales, alternativos, masivos...). Lo que nos provoca una merma en nuestra confianza, que si se acentúa puede llegar a lo que nos plantea Niklas LUHMANN (2005:5): “una completa ausencia de confianza le impediría incluso levantarse en la mañana. Sería víctima de un sentido vago de miedo y de temores paralizantes”; es la cara oculta de la Seguridad.

La Seguridad del Poder, del Hombre, de la Mujer, de la Infancia frente a la confianza de la gente (como pilar del desempoderamiento). La confianza es tanto del pensar, del sentir, como del hacer y se trata de una decisión: el tener una apertura con la que poder empezar a construir colectivamente. La confianza depende de esa apertura que nos facilite un aprendizaje que posibilite el depender del otr@, en pugna con una sociedad que nos empuja a la competencia; así nos lo cuenta Ivan ILLICH (2006:387-388):
“Sin embargo, la transición del presente estado de cosas a un modo de producción convivencial amenazará a mucha gente, incluso en sus posibilidades de sobrevivir. En opinión del hombre industrializado, los primeros en sufrir y morir, a consecuencia de los límites impuestos a la industria, serían los pobres. (…) La transición pues a una sociedad convivencial irá acompañada de extremos sufrimientos: hambre para algunos, pánico para otros. (...) Exige una renuncia general a la sobrepoblación, a la sobreabundancia y al superpoder, ya se trate de individuos o de grupos. Esto redunda en renunciar a la ilusión que sustituye la preocupación por lo prójimo, es decir del más próximo, por la insoportable pretensión de organizar la vida en las antípodas. Esto implica renunciar al poder, en servicio tanto de los demás como de sí mismo. La supervivencia dentro de la equidad no será producto de una clase de los burócratas, ni efecto de un cálculo de los tecnócratas. Será resultado del idealismo de los humildes. La convivencialidad no tiene precio, pero se debe saber muy bien lo que costará desprenderse del modelo actual. El hombre reencontrará la alegría de la sobriedad y de la austeridad, reaprendiendo a depender del otro, en vez de convertirse en esclavo de la energía y de la burocracia todopoderosa”.

Confías en las demás personas aportando tus habilidades para un bien común, igual que las demás hacen contigo, creándose así las identificaciones, tanto individuales como grupales y colectivas, que surgen del estar. Y es algo que va creciendo en cuanto se va desarrollando, es algo que genera el clima necesario para que el resto de pilares puedan desenvolverse con más facilidad. Pensamos que la confianza potencia una serie de competencias que son las que facilitan ese clima necesario (para desenvolverse más fácilmente en la complejidad), convenimos así; reinterpretando a Gérard MARANDON (2003:78): “[La confianza se define por] la capacidad de componer con esta complejidad (…). Entre las competencias psicosociales de base que [potencia la confianza] nos quedaremos con las siguientes:
  • la capacidad de reducir la ansiedad y la incertidumbre (Gudykunst, 1993; 1995; 1996);
  • la vigilancia mental –mindfulness– (Hanh, 1976; Langer, 1989) o “la aptitud de gestionar cognitivamente sus afectos” que Gudykunst (1993; 1995) considera como condición psicológica común de la reducción de la ansiedad y la incertidumbre;
  • aptitud para iniciar y gestionar las relaciones (Cui & Van den Berg, 1991; Hammer et al., 1978);
  • el acento sobre la relación en contraposición con la tarea (Ruben, 1976);
  • la creatividad (Dodd, 1995, 233)”.

La confianza es alógica, rompe la causalidad lineal y por tanto entorpece la conduit, también está vinculada a un tipo de ética cotidiana basada en la importancia del cara a cara de las relaciones... La confianza sólo depende del grupo, refuerza la sensación de pertenencia y estaría en la línea de que estos movimientos (los que se invisibilizan para transformar la sociedad) tienden a autonutrirse. Y así lo plantea también Edgar MORIN (2011:283): “Pero todo ha empezado a transformarse ya sin que nos hayamos dado cuenta. Hay millones de iniciativas que florecen en todas partes del mundo. Es cierto que, a menudo, son ignoradas, pero cada una, en su vía, aporta confianza y conciencia”.

La confianza permite que la crítica sea más fluida, el poder decir en cada momento lo que pensamos/sentimos/hacemos, evitando separarlos, además permite construir colectivamente los satisfactores adecuados a nuestras necesidades. Potencia vínculos y riega cultivos sociales generando nuevas situaciones que posibilitan la esperanza de lo imposible.

Gérard MARANDON (2003:90-91): “La confianza, ya lo hemos visto, es necesaria en los intercambios cotidianos, (...) pero es primordial en las situaciones interculturales [o multiculturales], debido a su complejidad (…).

Por lo que respecta a las propiedades de la confianza, ésta es, en primer lugar, un recurso moral neguentrópico (Powell, 1996:52). Como dice Hirschman (citado por Lewicki & Bunker, 1996:126), “la confianza es un recurso extraño, un recurso que aumenta con el uso en vez de disminuir”. Por otro lado, la confianza es un recurso autogenerativo (Creed & Miles, 1996:18) y progresivamente acumulativo que “se establece lentamente y de manera continua, a medida que crecen los niveles de la fuerza relacional” (Burt & Knez, 1996:83). En efecto, lo propio de la confianza sin ser escogida ni establecida definitivamente, se desarrolla “a través de las transacciones y mientras se desarrollan las relaciones interpersonales” (Creed & Miles, 1996:23; Powell, 1996:63). Finalmente, los estudios que comparan los procesos relativos a la confianza y la desconfianza demuestran que la confianza puede o bien degradarse o pararse de una manera brusca (Lewicki & Bunker, 1996:126). En cambio, no podríamos decir lo mismo de la desconfianza, que por naturaleza es más dramáticamente “catastrófica” (Tyler & Kramer, 1996:7), en el sentido que puede aumentar bruscamente, en el caso de relaciones particularmente débiles (Burt & Knez, 1996: 83).

Se pueden distinguir tres etapas en la elaboración de la confianza (Lewicki & Bunker, 1996:119-124; Sheppard & Tuchinsky, 1996:144-145). La confianza basada en el cálculo y la disuasión, en primer lugar, remite a una concepción pragmática de los intercambios humanos. En esta primera etapa, la confianza se da a alguien en función de las sanciones potenciales directas o indirectas (reputación), más que recompensas negociadas.

La segunda etapa, la de la confianza basada en el conocimiento, consiste en recabar información sobre el otro a fin de conocerlo suficientemente bien para poder anticiparse a sus comportamientos y hacer predicciones sobre su fiabilidad. Estas informaciones se recogen para terceras personas, pero también directamente para el mismo interesado. A medida que las interacciones se repiten para mejorar la comprensión del otro, la relación pasa a ser cada vez más estrecha y la confianza aumenta.

Finalmente, la tercera etapa en la elaboración de la confianza está basada en la identificación con los deseos y las intenciones del otro, de manera que se desarrolla una comprensión mutua entre las partes presenciales. En esta fase, el grado de confianza es tal que cada uno puede contar incondicionalmente con el otro y encomendarlo para defender sus intereses o endosar responsabilidades que le incumben, sin estimar necesario controlarlo (…).

Esta confianza mutua tiene dos componentes (Kipnis, 1996:40): la confianza acordada y la confianza recibida. (...) Es verdaderamente una empresa con riesgos compartidos. La confianza mutua, que incluye, sobrepasándolas, las dos primeras fases –cálculo e información sobre el otro– es el grado más elaborado de la confianza y constituye el fundamento de la cooperación (Mishra, 1996:265), es decir, relaciones interdependientes que giran hacia los objetivos y los intereses comunes. Existe, de hecho, una estrecha relación entre confianza mutua y cooperación, sea horizontal (entre iguales) o vertical (como en la delegación de poderes [Lunacek, 1994])”.

El hecho de que las propuestas, acciones, sentimientos, etc… vayan a ser respetadas inunda de confianza el trabajo y la vida. Por supuesto, todo esto no sería posible sin que existiera la cercanía o proximidad entre tod@s. Con ella además aprendemos a romper con las ideas preconcebidas que tenemos de los otr@s.

Una técnica que aparece cuando se da la confianza es la transferencia. Puede ser una apropiación individual o grupal; pero que no atiende a intereses particulares (incorpora “cosas” a otro trabajo colectivo, haciendo trascender lo cotidiano), ni tiene afán ejemplarizante (se transfiere con los sentidos de la sensibilidad, la oportunidad y la creatividad; para desarrollar algún trabajo concreto o desbloquear la seguridad de lo posible), ni entra en el juego del empoderamiento. La sistematización final no puede confundirse con la transferencia porque empodera al expone algo cerrado y ejemplarizante, mientras que la transferencia desempodera porque expone algo abierto que ha servido en otro lugar y/o momento; pero que hay que reelaborar para que sirva en éste, repensándolo/resintiéndolo/rehaciéndolo desde la autonomía.

Aplicando los 13 sentidos hemos percibido por un lado lo mismo que nos plantea  Iván ILLICH (2006:425): “Los hombres disponen de la capacidad innata de cuidarse, reconfortarse, desplazarse, adquirir conocimientos, construir sus moradas y enterrar a sus muertos. Cada uno de estos poderes responde a una necesidad. Los medios para satisfacer estas necesidades no faltan: mientras los hombres sigan dependiendo de lo que puedan hacer por y para sí mismos, el recurso a los profesionales será marginal. Estas actividades tienen un valor de uso y no han sido afectadas por el valor de cambio. Su ejercicio no se considera un trabajo”. Pero al mismo tiempo percibimos que es lo que ocurre cuando se rompe esta capacidad innata mediante la desconfianza: nos conduce a la dependencia técnica facilitando el separar pensar/sentir/hacer:

  • Cuando separamos el Pensar del sentir y el hacer, estamos en la concienciación, información, asesoramiento, cuestionamiento, crítica…; siempre de forma vertical y desde la seguridad del Conocimiento (desde el vanguardismo). Al unir Pensar+Hacer se cae en la tecnocracia y en el programar sin tener en cuenta la situación en la que se encuentra la gente, perdemos la implicación, la perspectiva del ahora...

  • Cuando nos situamos en el Sentir sin pensar ni hacer, entramos en el asistencialismo o en un bloqueo, no sabemos lo que está pasando y comenzamos a vivir una situación de agobio y/o euforia, ambas paralizantes a la hora de trabajar la transformación social. Al unir Sentir+Pensar (dejando a un lado el hacer), no sabemos qué es lo que pasa, si sirve lo que hacemos o si esto tiene sentido a medio/largo plazo.

  • Cuando separamos el Hacer del sentir y del pensar, pasamos como una apisonadora por encima de la gente (cayendo en el puro activismo)  y cuando terminamos el camino, al volver la vista atrás se ve la senda que no se ha de volver a pisar adoquinada de cadáveres, de gente que no quisimos escuchar o sentir.  Al unir Sentir+Hacer (dejando a un lado el pensar), no sabemos qué pasa más allá de lo puntual, del momento del hacer, y nos cuestionamos por qué la gente no se une a nosotr@s, y acude a nuestras acciones, a pesar de todo lo que hemos hecho por ell@s.

  • Separando el Pensar del Sentir y del Hacer es difícil aprender, porque sujetamos a cada persona a la conduit (simplificamos la complejidad sujetando al personal docente e investigador al pensar, a la gente la fijamos al hacer y a los marginados al sentir). Sin embargo, cuando lo unimos comienzan a abrirse las posibilidades desde el aprendizaje colectivo. Para construir espacios y tiempos autogestionados y desempoderados es importante deconstruir y desaprender al mismo tiempo que construimos y aprendemos colectivamente, potenciando muchas de las capacidades, sentidos, saberes, etc… que estaban dormidos o sin autoestima.

Dicho de otra manera y en palabras Edgar MORIN (2011:283): “Las reformas son interdependientes. La reforma de vida, la moral, la de pensamiento, la de la educación, la de civilización y la política están interconectadas y, por eso, sus progresos les permitirían dinamizarse mutuamente”. O como lo diríamos nosotr@s: el sentir, el hacer y el pensar son interdependientes y es cuando se produce esa interdependencia; cuando se abre la posibilidad de dinamizar la transformación social. 

lunes, 4 de julio de 2016

Desempoderamiento científico. Ainhoa Ezeiza y Javier Encina

Cuando se escriben proyectos de investigación, si se pretende “hacer Ciencia”, hay que delimitar los objetivos, la justificación, el marco teórico, las interrogantes de la investigación y los procedimientos metodológicos antes de comenzar el proceso de investigación, y a partir de ahí, definir las variables y controlar y sistematizar el proceso, con el fin de generalizar los hallazgos, asegurar su validez. Apoyándose en sus mecanismos de control, el Conocimiento Científico se sitúa por encima del resto de conocimientos y saberes humanos; los Conocimientos Científicos solo pueden ser debatidos y rebatidos con otros proyectos de investigación similares, que dejan fuera de la construcción de conocimientos a toda la gente que no sea reconocida como componentes de esos grupos de investigación y que queda relegada a estudiar y repetir repetitivamente los resultados de esas investigaciones y elaboraciones del Conocimiento. 


 La estandarización de los procedimientos científicos y su comunicación busca la perfección, el orden en el caos y el control de la producción científica. Todo lo que no cabe en los protocolos establecidos no entra en el mundo del Conocimiento, y lo que entra, al ser perfecto, significa que es una simplificación de la realidad, que es compleja, incompleta y difícilmente predecible. Esa búsqueda de la perfección genera un conocimiento fragmentado, porque solo cuando se fragmenta se puede estudiar con herramientas de investigación estandarizadas (o estandarizables). Todo ello provoca que los resultados sean incuestionables, en el sentido de que están tan fragmentados, que solo aquellas personas reconocidas en el mundo científico como prestigiosas —con sus propias formas de medir ese prestigio (número de publicaciones, capacidad de hacerse con recursos financieros, materiales y humanos, etc.)— en ese pequeño fragmento del conocimiento pueden afirmar, desmentir o modificar los principios de ese campo tan reducido y reduccionista. Como plantea Pierre BOURDIEU (2000:99), “el universo universitario tiene la particularidad de que hoy, en nuestras sociedades, sus veredictos están seguramente entre los veredictos sociales más poderosos. Aquel que otorga un título académico otorga una patente de inteligencia (siendo uno de los privilegios de los titulares, poder además tomar distancia respecto del título)”. 

(...) Todo esto genera una forma de hacer ciencia dependiente del Estado y del Mercado, de sus formas de contratación y financiación, y controlada por una estructura jerárquica social muy verticalizada que obliga a dedicar prácticamente todo el tiempo de trabajo a hacer lo que hay que hacer para ascender. Esta dependencia hacia el Estado y el Mercado no es porque la Universidad no esté funcionando adecuadamente, sino porque es así como se espera que funcione, para seguir el ideal de Orden y Progreso y seguir alimentando el status quo. Decía Agustín GARCÍA CALVO (1990:18) que “se exalta y se promueve a todo pasto la Investigación, la formación de Equipos de Investigación, el desarrollo de Planes de Investigación; se premian con dinero y con futuro las investigaciones en marcha y las concluidas; y casi da lo mismo el objeto de investigación que se proponga [...]. [El resultado es] una balumba de Tesis Doctorales no promovidas por interés alguno en el asunto, sino por la promoción de la Persona; son las carretadas de artículos y libros y comunicaciones a congresos que no tienen más utilidad que la que al autor le presten para la formación del curriculum vitae respectivo, etc. Pueden ser los productos de esa Investigación de dos tipos [...]: o sumisos o superfluos; pero de ambos modos serviciales al Estado y Capital que los promueven”. O, expresado de otra manera por el Subcomandante Insurgente MARCOS (2016:186), “se trata de homogeneizar, de volver a todos iguales y de hegemonizar una propuesta de vida. Es la vida global. Su mayor diversión debe ser la informática, su valor como ser humano debe ser el número de tarjetas de crédito, su capacidad de compra, su capacidad productiva. El caso de los académicos es muy claro. Ya no vale quién tiene más conocimiento o quién es más sabio; ahora vale quién produce más investigaciones y en este sentido se deciden sus sueldos, sus prestaciones, su lugar en la universidad. Esto tiene mucho que ver con el modelo estadounidense”.


 (...) ¿Cómo desarrollar investigaciones que tengan el desempoderamiento científico como base? En lugar de plantearnos desde la Ciencia qué es lo que hay que investigar y utilizar a la gente para nuestras investigaciones, creemos que la forma ética de investigar es partir de trabajar con y desde la gente, en lo que venimos llamando ilusionismo social: es una forma de hacer que se basa en la dimensión dialéctica, tiene como punto de partida las metodologías participativas (especialmente la IAP) y se desarrolla en el trabajo con las culturas populares. Como eje central tiene la dinamización y generación de mediaciones sociales deseadas en los espacios y tiempos cotidianos; para ello hay que trabajar con y desde la gente, moviéndonos desde la seguridad de lo posible hacia la esperanza de lo imposible, mediante la autogestión de la vida cotidiana. Sin poder diferenciar el pensar y el sentir, la acción y el conocimiento, el reconocimiento  y el aprendizaje de todos los saberes.