martes, 19 de mayo de 2015

ALEGRÍA: La visión de Mariano Algava

La Alegría es uno de los pilares del desempoderamiento...

Para comprender el desempoderamiento tendríamos que visualizarlo asentado sobre ocho pilares, que tienen que guardar un equilibrio, aunque sea inestable a lo largo del proceso, aunque en cada momento puede haber predominancias, que hay que equilibrar...



Para Mariano ALGAVA (2006:161-162): “La verdadera alegría, clandestinizada, resurge con la fuerza de la organización popular. Los niños y las mujeres piqueteras cortan la ruta de la amargura, riendo y soñando alegrías nuevas. La gran carcajada insurgente de los y las Zapatistas, se rebela y logra frenar esa máquina alienante. Se rompe el candado de la angustia y con carcajadas, machetes y palas, los sin tierra se burlan del latifundio. Se indigna la risa y se dispara en la selva colombiana. La alegría violenta carga las cacerolas y como en Buenos Aires, se desparrama en las calles ecuatorianas, expulsando la dictadura del aburrimiento. Los pueblos originarios de América, bailan sus culturas, las hacen música, sobre las tierras recuperadas; que duele en los oídos conquistadores. En Bolivia, indígenas, campesinos, cocaleros, enarbolan la revuelta de los colores, levantando la Whipala1 y dando batalla por la frescura del agua, la energía del gas, la identidad y dignidad americana. La gran fiesta rebelde se hace en la isla de los barbudos, donde los pibes y las pibas con sus pancitas llenas esbozan la sonrisa más digna, aquella que resulta el arma más poderosa contra el imperio.



¡¡Tenemos derecho a la alegría!! A la alegría nuestra, construida en el esfuerzo de liberarnos, a la alegría popular ”.

La manifestación más evidente de la alegría son las risas que parecen desencajar el ser y hacen estar de una forma completa: pasar de la identidad a las identificaciones en un momento concreto, con los sentidos físicos y los de la afectividad, la proximidad, la oportunidad, y a la vez los deja fluir, los comienza afinar. Identificamos como potenciadores de la risa (de la alegría popular): la comida-bebida, el amor-sexualidad, la violencia antiinstitucional-la sociedad de los iguales.







Para seguir leyendo un poco más su libro: Jugar y Jugarse.

viernes, 15 de mayo de 2015

ALEGRÍA: la visión de Franco Berardi "Bifo"

BERARDI “Bifo”(2003:29):“Una ola de euforia ha recorrido los mercados en los últimos años. Desde los mercados se ha extendido a los medios  y desde éstos ha invadido el imaginario social de Occidente.  La tercera edad del capital, la que sigue a la época clásica del  hierro y el vapor y a la época moderna del fordismo y la  cadena de montaje, tiene como territorio de expansión la infosfera, el lugar donde circulan signos mercancía, flujos  virtuales que atraviesan la mente colectiva.




Una promesa de felicidad recorre la cultura de masas, la  publicidad y la misma ideología económica. En el discurso común la felicidad no es ya una opción, sino una obligación, un must; es el valor esencial de la mercancía que producimos, compramos y consumimos. Ésta es la filosofía de la new economy que es vehiculada por el omnipresente discurso publicitario, de modo tanto más eficaz cuanto más oculto.

Sin embargo, si tenemos el valor de ir a ver la realidad de la vida cotidiana, si logramos escuchar las voces de las personas reales con quienes nos encontramos todos los días, nos daremos cuenta con facilidad de que el semiocapitalismo, el sistema económico que funda su dinámica en la producción de signos, es una fábrica de infelicidad”.

Y continua BERARDI “Bifo” (2003:35): “El proceso de producción globalizado tiende a convertirse en proceso de producción de mente por medio de la mente. Su producto específico y esencial son los estados mentales. Por  eso se apoya en una auténtica ideología de la felicidad”. Nuestro argumento, teniendo como punto de partida y desbordando el planteamiento de BERARDI “Bifo”, es que el Estado y el Mercado dominantes en su promesa de Felicidad, provocan esa frustración en forma de angustia que se denomina infelicidad, sólo se puede romper ese círculo vicioso de la Felicidad, hacia el que nos arrastra la conduit, con la alegría.




La manifestación más evidente de la alegría son las risas que parecen desencajar el ser y hacen estar de una forma completa: pasar de la identidad a las identificaciones en un momento concreto, con los sentidos físicos y los de la afectividad, la proximidad, la oportunidad, y a la vez los deja fluir, los comienza afinar. Identificamos como potenciadores de la risa (de la alegría popular): la comida-bebida, el amor-sexualidad, la violencia antiinstitucional-la sociedad de los iguales. Una de las estrategias del Estado y el Mercado dominantes para lograr conducir la alegría es el proceso que apunta BERARDI “Bifo” (2003:65): “La sexualidad y la convivialidad se han ido transformando progresivamente en mecanismos estandarizados y mercantilizados y el placer singular del cuerpo ha sido sustituido progresivamente por la necesidad ansiógena de identidad. La calidad de la existencia se ha deteriorado desde el punto de vista afectivo y psíquico como resultado del deterioro de los vínculos comunitarios y de su esterilización securitaria, como muestra Mike Davis en libros como Ciudad de cuarzo y Control urbano: la ecología del miedo.

Parece que se encuentra cada vez menos placer y menos seguridad en la relación humana, en la comunicación afectiva. Todo esto debe analizarse de forma más profunda, cosa  que no podemos hacer aquí. Pero sin embargo podemos  señalar cómo una consecuencia de la deserotización de la vida cotidiana es la inversión de deseo en el trabajo, que se convierte en el único lugar de confirmación narcisista para una individualidad acostumbrada a concebir al otro según  las reglas de la competencia, es decir, como un peligro, como un empobrecimiento, como un límite, más que como una experiencia, un placer, una forma de enriquecimiento.

Durante los últimos decenios se ha ido determinando en la vida cotidiana un efecto de desolidarización generalizada. El imperativo de la competencia se ha vuelto dominante en el trabajo, en la comunicación, en la cultura, a través de una sistemática transformación del otro en competidor y, por ello, en enemigo. El principio de la guerra ha tomado el mando de cada instante de la vida cotidiana, de cada aspecto de sus relaciones”. Atacando así a dos de los pilares de la alegría popular.


Las citas son de su libro: Franco BERARDI “Bifo” (2003) La fábrica de la infelicidad. Traficantes de Sueños. Madrid


El tema de la alegría lo vamos a trabajar/sentir el dia 23 de junio, en Sevilla, en Las Jornadas Internacionales de Desempoderamiento

martes, 12 de mayo de 2015

El 23 de junio, en Sevilla 2ª actividad las Jornadas Internacionales de Desempoderamiento con ALEGRÍA


El próximo 23 de junio a las 19.30 h en la Asociación de Vecin@s "Andalucía", Bda San Diego local 51. 41015 Sevilla. (entre C/ Profesor Tierno Galván y Avda de la mujer trabajadora); será la 2ª actividad de las Jornadas Internacionales de Desempoderamiento, con una sesión dedicada a uno de los pilares del desempoderamiento: LA ALEGRÍA, con Carmen Pérez Araujo (antropóloga y trabajadora social) y Miguel A. Puerto (pedagogo)

El programa de las jornadas

La alegría es una emoción compartida, un estado del sentir/pensar/hacer que abre y conmueve hacia la transformación social. Es un estado que abre los sentidos y que facilita la comprensión, el compartir y la construcción colectiva. Nos desinhibe de las normas sociales o de las normas alternativas, propiciando nuevos escenarios marcados por la confianza..., por el juego y la experimentación que no se atiene a las normas. Abre sin cerrar, la alegría dificulta ese cierre que facilita la conducción del Poder y el dejarnos conducir por dicho Poder, se abre para abrir (no para investigar por donde nos interesa cerrar), para conocer los disensos y poder construir a partir de ellos.

Para trabajar la alegría con y desde la gente tenemos que tener en cuenta los siguientes conceptos y vivencias: 
  • felicidad versus alegría;
  • la organización popular en los espacios y tiempos cotidianos;
  • la risa y sus potenciadores: la comida-bebida, el amor-sexualidad y lo antiinstitucional-la sociedad de los iguales;
  • desencajar el ser para estar de una forma completa.
Tenemos un primer borrador de video que se visionará ese martes 23 ya terminado; o eso esperamos


Y para trabajar y disfrutar con alegría, puede que haya alguna actuación chirigotera...

lunes, 11 de mayo de 2015

Desempoderamiento lingüístico. Ainhoa Ezeiza, Nahia Delgado y Javier Encina

"Señores: la lengua no es de nadie; esa máquina de maravillosa complejidad que ustedes mismos usan, 'con la cual suele el pueblo fablar a su vezino', no es de nadie”. Agustín GARCIA CALVO

En nuestra opinión la lengua es común, un bien común (de nadie o de tod@s, según quien lo formule), la lengua es principalmente lo oral (no confundir con lo leído en voz alta, u otras variantes...). El idioma es público (del Estado) y su comercialización, su conversión al lenguaje de masas, es privada (del Mercado).



La Escritura, la Cultura, la Escuela..., tienen dueño: el Estado o el Mercado; y su afán es simplificar lo complejo, no sencillizarlo. Y quieren simplificarlo porque así el Mercado puede convertirlo en cultura de masas y vender más, y el Estado puede convertirlo en cultura nacional y controlar más; incluso la alianza puede ser mayor y no entrar en competencia lo masivo con lo nacional y crear una cultura nacional de masas: como hacen los populismos...

Después de simplificar lo complejo se ponen a la tarea de complicar lo sencillo, no complejizarlo. Y lo complican con sus Leyes de Educación y Cultura (¡más control!), con sus Productos Masivos para Universitari@s, con su lenguaje iniciático (y su correspondiente Diccionario..., ¡más negocio!).

La lógica dominante, del Estado y el Mercado, es descubrir, o sea buscar y explicar desde el presente dominante los acontecimientos del pasado, encajándolos en la racionalidad dominante del presente, para dar sentido de Progreso y Globalidad. Y su herramienta es la escritura y sus derivados.



Las alógicas de la oralidad, de las culturas populares, caminan en la espiral de encontrar en el pasado formas de vida que nos ayuden a comprendernos en nuestro presente, posibilitándonos la reproducción ampliada de la vida cotidiana desde la que podamos construir nuevas cosmovisiones que nos ayuden a transformar el futuro próximo, sin renunciar a la vida (pasada, presente y futura). Posibilitando así, la autogestión de la vida cotidiana (....)

El desempoderamiento lingüístico no es más que hacer esa dejación de poder que evite que el Estado y el Mercado destruyan la lengua, ¡¡¡que es común!!!, abrir ese espacio donde lo oral se ponga en valor, preservar los espacios y tiempos cotidianos para que pueda haber intercambios horizontales entre lo oral y lo escrito y sus derivados. Esas formas de trenzar que tienen las culturas populares (...)

¿Cómo han conseguido imponer el concepto de idioma, de uniformidad, de estructura, de sistema lingüístico, si la lengua no es de nadie y es común? ¿Cómo se ha transmitido la idea de que unos pocos pueden gobernar sobre ella? Es ahí donde entra la escuela, la escolaridad obligatoria, donde sí hay unas pocas personas que mandan sobre otras y deciden lo que es correcto y lo que es incorrecto. Así pues, las escuelas son un territorio de amaestramiento con un empeño muy notable por enseñar a leer y a escribir a la edad más temprana posible. En ese empeño, incluso los cuentos son leídos y repetidos repetitivamente, y así se elimina la gran diversidad de la cultura oral (...)

Las fuerzas centrífugas huyen del centro, tienden a alejar los objetos del eje de rotación y a que salten o salgan de la espiral objetos de forma inesperada. Las fuerzas centrípetas empujan a los objetos bajo su influencia hacia el centro y son las fuerzas responsables de mantener el movimiento circular.


Siguiendo la analogía de estas fuerzas, la escuela centrípeta (la mayoritaria) gira hacia dentro, atrapa lo que encuentra fuera de la escuela y lo mete dentro de su ámbito de fuerza.

Incluso en su versión más alternativa, como por ejemplo las comunidades de aprendizaje, toman lo que rodea a la escuela y lo introducen como elemento escolar (historias del pueblo, habilidades o ideas de l@s vecin@s o familias...) para seguir manteniendo el círculo, llevando las relaciones siempre hacia adentro. La escuela centrípeta lo que hace es uniformizar, crear como un desierto cultural a su alrededor, poniendo a la Escuela como centro de la cultura. Y esto lo encontramos en escuelas de titularidad pública, en escuelas de titularidad privada, en escuelas de titularidad privada individual, en escuelas de titularidad privada grupal, en escuelas concertadas, en escuelas no concertadas, en escuelas libres...

En cambio, el desempoderamiento educativo propone trabajar huyendo del centro y permitiendo que las cosas se le escapen hacia afuera, de forma que lo que surge en la escuela se comparte en la comunidad, abriendo para abrir, y al estar abierto, permitir también el influjo de la comunidad hacia dentro de la escuela. La escuela centrífuga es la que habría que potenciar, ya que hace que los conocimientos de la escuela circulen en la comunidad sin que la escuela tenga centralidad, convirtiendo a la escuela en un espacio más de la comunidad. Y esto lo encontramos también en escuelas de titularidad pública, en escuelas de titularidad privada, en escuelas de titularidad privada individual, en escuelas de titularidad privada grupal, en escuelas concertadas, en escuelas no concertadas, en escuelas libres...



En realidad, no estamos hablando ni de una escuela pública ni de una escuela privada, no estamos hablando de quién es el dueño de la escuela, sino de quién la usa y cómo. Y por eso apostamos por una escuela común, común de comunitario, donde la comunidad use los espacios existentes relacionándose de igual a igual, creando y construyendo colectivamente, provocando identificaciones que posibiliten el seguir generando culturas populares que puedan mezclarse con otro tipo de conocimientos, tanto locales como supralocales.

Con estas dinámicas centrífugas, usadas desde el común, podemos poner en valor lo oral, sus complejidades que dejan de tratar el habla como “comunicación” y pasan de comprender el mensaje a comprender al hablante, a la gente. Es decir, poner en primer plano las formas de relación y que las estructuras lingüísticas y sus contenidos queden en un segundo plano como herramienta para que la gente pueda darle uso. ¿De quién es la lengua?

EL ARTÍCULO COMPLETO

Para continuar con una reflexión de Ainhoa Ezeiza

viernes, 8 de mayo de 2015

INTERDEPENDENCIA Y AUTONOMÍA: nuestra visión

Volvemos a los pilares del desempoderamiento después de mi viaje a Euskadi (Donosti, Irún, Larrabetzu, Ondarroa).... Volvemos con el 5º pilar.

La interdepencia y autonomía es uno de los pilares del desempoderamiento...

Para comprender el desempoderamiento tendríamos que visualizarlo asentado sobre ocho pilares, que tienen que guardar un equilibrio, aunque sea inestable a lo largo del proceso, aunque en cada momento puede haber predominancias, que hay que equilibrar... 

La interdependencia puede ser con respecto a nuestro pasado, como la que nos da la repetición creativa: “La aventura incierta de la humanidad es una repetición dentro de su esfera de la aventura incierta del cosmos, que nació de un accidente impensable para nosotros y que prosigue en un devenir de creaciones y de destrucciones”. E. MORIN. Todas las estrategias creativas, que se siguen generando en la cotidianidad para seguir viviendo, están relacionadas con los posibles destinos de la repetición.




Igualmente, la interdependencia puede ser con respecto al presente: mediante la confianza construir colectivamente una actividad con otro grupo, o partiendo de los pensares y/o haceres y/o sentires de otro grupo hacer algo nuestro.... De esta manera se impide la conduit, porque se van abriendo caminos insospechados y repentinos, que te desvían del conducido por el Poder. Como plantea Mahatma GANDHI, el camino de la interdependencia es el que te lleva a la autosuficiencia y a la autonomía (que como hemos dicho anteriormente es una de las características de estos movimientos transformadores en la invisibilidad, que tienden a autorregularse y a autonutrirse). 

Para HEGEL, sin esa interdependencia el sujeto no puede romper con el egoísmo; que leído en la actualidad podríamos decir cómo que no puede romper con la sociedad del espectáculo. Es la interdependencia la que potencia el dar importancia a las relaciones horizontales: nadie debe de imponer nada a l@s demás, todo se discute, todas las opiniones son válidas y el intercambio de los papeles facilita que aquellas personas que no suelen hablar por vergüenza o prejuicios rompan esas barreras y que l@s supuest@s “líderes/as naturales” reflexionen sobre su papel y den importancia al de l@s demás. Aquí es donde aparecen y se potencian desde un desempoderamiento inicial los liderazgos situacionales (frente a la esclerotización que significa el reconocer a ciert@s líderes/as como L@s Lideres/as para todo), desde esta nueva autonomía interdependiente: tod@s somos líderes/as en determinados espacios y tiempos cotidianos, nunca en todos, acabaríamos con la cotidianidad (convertiríamos todas las cotidianidades en el espectáculo del liderazgo único). Reconocer y animar los liderazgos situacionales es reconocer la importancia que tiene cada una de las tareas en el proceso: la cultura, la elaboración de la comida, la representación política, la comunicación, no hay tareas “secundarias o de apoyo”. Esto significa un respeto a cada una de las vidas y apertura a las situaciones de crisis, que se viven como un momento de creatividad no como una tragedia. Sin horizontalidad la interdependencia se convierte en dependencia, y por lo tanto en un elemento más que favorece la conduit.

Además, la sociedad del espectáculo encauza las ganas que pueda haber de transformación y las lleva a su camino: a la conduit, las acaba convirtiendo en un negocio más, si se quiere cambiar algo hay que pagar para ello, esto lo tenemos presente todos los días, hace que mucha gente quede satisfecha con una acción individual que no precisa el relacionarte con nadie, sólo basta con ver y oír, con dar tu dinero y eso justifica que estás luchando por cambiar las cosas. La sociedad del espectáculo tiene estas trampas que ahogan la interdependencia desde el individualismo y con una falsa sensación de autonomía.

 
La cotidianidad sería un continuo restar tu identidad. Participar en tu vida requiere implicarte con l@s demás. Lo no cotidiano es el ser, se ven pasar las cosas. Lo cotidiano es pensar, sentir, hacer a la vez, no hay separación. Lo cotidiano desordena, abre hacia el caos, pone obstáculos a la conduit. El espectáculo ordena y cierra hacia la dictadura individual sin sujeto (hacia el egoísmo, la masa…). El espectáculo no puede cambiar, es una repetición repetitiva con un envoltorio de diseño y falsa autonomía. Lo cotidiano parece que es siempre igual, parece rutinario, pero en realidad no es así, no se habla de lo mismo siempre, se potencian cosas que se hablaron otros días, la comida también cambia…, es una repetición que te puede hacer crear cosas nuevas. Se va innovando sobre lo ya creado. Mientras que la sociedad del espectáculo está hecha para contener tu vida día a día: al no relacionarte, al sólo ver y oír, no puedes reaccionar.



En muchas ocasiones, se confunde la vida cotidiana con la cultura de masas, cuando lo que se pretende desde el Mercado y el Estado hegemónicos y desde el Patriarcado es la colonización de la vida cotidiana mediante la conduit, y la suplantación de las culturas populares por la cultura de masas. En realidad, muchos de los teóricos de la transformación, desde la defensa de una falsa autonomía; abogan por la ruptura de la esclavitud y de la alienación que supone la vida cotidiana; ayudando así al objetivo marcado por aquellos que consideran antagonistas.

Otra forma de abandonar la cotidianidad y romper la interdependencia sería “centrar demasiado el análisis en acciones dramáticas de ámbito global, es decir, acciones que suelen ocurrir en las ciudades de los países centrales que suscitan la atención de los medios de comunicación globales, [esto además] puede hacernos olvidar que la resistencia a la opresión es una tarea cotidiana protagonizada por gente anónima fuera de la atención mediática y que sin esa resistencia, el movimiento democrático transnacional no es autosustentable…” Boaventura de Sousa SANTOS, y se convierte en un nuevo espectáculo.

Este pilar, la interdependencia y autonomía, viene preñado de un momento cero en el que ya habría habido una construcción colectiva en tu propio grupo, en el momento uno se aportan los saberes y de ahí salen las transferencias y los liderazgos situacionales. En el momento dos se da una construcción colectiva intergrupal, en el momento tres por un lado se refuerza la interdependencia y por el otro lado una línea de disolución de la interdependencia con la creación de autonomía. Dependiendo de las dinámicas que existan en ese grupo o entre los grupos, en el momento cuatro pesará más seguir con la construcción de la interdependencia, entre esos grupos, o crear cosas nuevas a partir de la autonomía (volviendo en esta espiral creativa a crear nuevas interdependencias con otros grupos o con los mismos en otros espacios y tiempos diferentes).


La certidumbre te la da la interdependencia. La autonomía al crear mundos nuevos crea incertidumbre. Es necesaria una relación dialéctica entre estos dos movimientos para que surja la creatividad.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Desempoderamiento en las relaciones humanas y del YO

Uno de los consensos más extendidos de la sociedad es el de la propiedad privada. En la perspectiva de MARX (1981:140): “la propiedad privada es la principal fuente de poder social. La propiedad privada nos ha hecho tan estúpidos y parciales que un objeto es sólo nuestro cuando lo poseemos, cuando existe para nosotros como capital o cuando es directamente comido, bebido, vestido, habitado, etc…; es decir, utilizado de alguna manera. Así todos los sentidos físicos e intelectuales han sido sustituidos por la simple enajenación de todos estos sentidos: el sentido del tener”. 


Pero dando otra vuelta de tuerca al tener. ¿Qué ocurre si al hablar de propiedad privada hacemos referencia, no ya a lo material, sino a las personas?: mi padre, mi amig@s, mi mujer, mi marido, mi hij@, mi estudiante, mi emplead@s, mi consumidor/a, mi militante… 

Esta sociedad de la Propiedad y del Espectáculo promueve las lógicas del Poder y como respuesta las del empoderamiento y el contrapoder. Tú controlas tu persona, eres quien eres, reafirmándote dejando fuera la posibilidad de intercambiar; o creando los consensos contra el Poder (lo que te vuelve a meter en la conduit: el poder nos conduce y nos dejamos conducir por el poder).

El Espectáculo y el Poder promueven la perfección: el ser (eres o no eres), por el contrario para provocar la construcción colectiva: el estar (te haces al coincidir con la gente en los espacios y tiempos concretos), hay que moverse en la imperfección e incomplitud del desempoderamiento, del disenso.

Vivimos en la era del bio-poder, que intenta impregnar, a través de la conducción, nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestra salud, nuestra relación con el entorno social y natural, en definitiva nuestra vida. En palabras de BERARDI “Bifo” (2003:32): “Cuando a la libertad se le sustrae el tiempo para poder gozar del propio cuerpo y del cuerpo de otros, cuando la posibilidad de disfrutar del medio natural y urbano es destruida, cuando los demás seres humanos son competidores enemigos o aliados poco fiables, la libertad se reduce a un gris desierto de infelicidad. No es ya la neurosis, sino el pánico, la patología dominante de la sociedad postburguesa, en la que el deseo es invertido de forma cada vez más obsesiva en la empresa económica y en la competencia. Y el pánico se convierte en depresión apenas el objeto del deseo se revela como lo que es, un fantasma carente de sentido y sensualidad. El sufrimiento, la miseria existencial, la soledad, el océano de tristeza de la metrópolis postindustrial, la enfermedad mental. Éste es el argumento del que se ocupa hoy la crítica de la economía política del capital”.




"Libre te quiero", Agustín García Calvo 

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Agustín García Calvo

 

Libre te quiero pero no mía, esta sería la primera ruptura para iniciar un desempoderamiento en las relaciones. Hacer esa dejación de poder, pero no es suficiente tenemos que evitar que el Poder penetre en el hueco que hemos dejado: ni de Dios ni de nadie, Libre te quiero...

Una segunda ruptura vendría de la mano del estar frente al SER: ni tuya siquiera. Es la más difícil, comprender que somos una construcción colectiva sin dejar de ser yo, o sabiendo que mi estar es el que me configura como persona, por eso no soy mía; soy yo al compartirme con las demas personas, que me siguen ayudando a construirme como yo, al igual que ayudo a construir a las otras personas sin dejar de ser yo, pero un yo en relación con la gente, un mosaico de aportaciones tamizado por las diversas mediaciones sociales deseadas que me configuran como una persona única pero no mía...

viernes, 1 de mayo de 2015

Primera actividad concretada de las I Jornadas Internacionales de Desempoderamiento: San Fernando (Cádiz)

Enlace al cartel interactivo

Participando con y desde la gente. El desempoderamiento educativo
29 de junio de 2015, San Fernando (Cádiz) en CRMFSF-IMSERSO

En el marco de las I Jornadas Internacionales de Desempoderamiento (15 de junio-15 de agosto), y del Programa de Formación Especializada en Servicios Sociales del IMSERSO. Como actividad complementaria de las que se van a realizar en la provincia de Sevilla (23-28 de junio, I Jornadas Internacionales de Desempoderamiento ), nos planteamos llevar a cabo una jornada de encuentro, debate, reflexión y transferencia de conocimientos a partir una visión integradora de la participación y las necesidades de cada asistente con deseos de cambiar las cosas. Contaremos con la experiencia y el trabajo, de la Ainhoa Ezeiza, profesora de la Escuela Universitaria de Magisterio de San Sebastián (Universidad del País Vasco) y Javier Encina (UNILCO-espacio nómada), especializado en metodologías participativas en entornos comunitarios, que nos darán a conocer dos conceptos basados para la participación desde la gente y con la gente, el denominado “desempoderamiento educativo” y el “ilusionismo social”.


FECHAS

EL 29 de Junio de 2015 de 9:00 a 14:30 y de 16:00 a 18:30.  Las sesiones son independientes y complementarias.

Forma de trabajo

La forma de trabajo quiere ser un simulacro de lo que nos encontramos en la vida, tanto a nivel de nuestra intervención en las instituciones como nuestro trabajo en los espacios y tiempos cotidiano. Para ello, creemos que las dinámicas deben incorporar un espacio individual, un espacio grupal y un espacio colectivo en los que debatir y construir colectivamente, no ya solo lo que las personas dinamizadoras plantean, sino todo el aporte de saberes que traen los participantes, facilitando así una transferencia de los pensares, sentires y haceres de las diversas personas y una apropiación de todo lo construido y aportado para que revierta en los lugares de donde provienen o realizan su labor los participantes.

Por ello, solo queremos plantear cómo empezar cada sesión, para que el taller se desarrolle con su dinámica propia, que va a depender de los intereses e inquietudes de las personas participantes.

En ambas sesiones de mañana y tarde se contará con la dinamización de Javier ENCINA y Ainhoa EZEIZA.

PARA ESTA ACTIVIDAD ES NECESARIO INSCRIBIRSE, la inscripción es gratuita

Datos para la inscripción:
​mccruceiras@imserso.es
​956803160  - 956487950
CRMF-IMSERSO San Fernando (Cádiz)
http://www.crmfsanfernando.es/