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viernes, 31 de marzo de 2017

SIN PODER. Primer libro de la tetralogía con Volapük

Ya puedes encontrarte en alguna esquina con el libro SIN PODER. Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana. coordinado por Javier Encina y Ainhoa Ezeiza.

Además, en este enlace puedes descargarte el libro, está en LIBRE DESCARGA



A Isabel Escudero
que el anhelo de primaveras
no le dejó ver este libro terminado


"(...) les recordamos que lo primero es decir no al Poder y al Saber sabido y administrado:
1.- Que no es la vía la toma del Poder, ni Apoderando ni desapoderando, pues así la negación viva queda incorporada e integrada en el Poder en otras formas de Gobierno más disimuladas y «naturales» que incluso pueden despertar en las criaturas una malsana conciencia de su poder, una «Paidocracia» o tiranía del niño" Isabel ESCUDERO. A modo de prólogo: Pedagogía del revés… (p. 15).

Abres el libro
como si le abrieras
las alas
a un pájaro herido.
!Ay, si mi voz pudiera
ir sacándote el plomo
de las letras!
La voz de las letras. Isabel ESCUDERO (p. 19)

"En este libro presentamos algunas propuestas y experiencias de gente que se ha planteado vivir sin hacer uso de ese poder o que trabaja en la flexibilización de estructuras, hacia la autogestión colectiva de la vida cotidiana.

En esta construcción, nos hemos ido encontrando las personas que hemos trabajado en este libro, que es una excusa para encontrarnos con más gente y seguir construyendo junt@s y también una escusa, ya que obramos con cautela y aprovechando la ventaja de estar donde estamos y con quien estamos, en la diversidad y el disenso (es decir, una e(x)scusa)". Karmele MITXELENA y Ainhoa EZEIZA. Zaguán: Hacia una sociedad convivencial desde el desempoderamiento (p. 11).

Lo que no se vé,
lo que hay detrás de las cosas,
no la cosa del revés.
Y dicen las cosas:
¿qué quieres saber?
¿tú crees que nosotras
somos otra cosa
que el caso de cosa
tan quiquiricosa
que se cree usté?
..Y si a usté en algo,
saberlo le puede valer,
pues !vaya usté a saber!
Y vamos a ver que
no me resigno a entender
si entre ellas y yo
por común condición
hay algún atajo
de comunicación.
Si miro la luna
y ¿qué hay detrás?,
le pregunto,
ella me dice que NO
que no es su reverso
lo oscuro,
que lo oscuro
soy yo.
Y si a mí voz le pregunto
si es verdad lo que dice mi voz
una voz me responde:
NO.
¿Seré yo el vano misterio
de la Creación,
que se le pasa la vida:
que si SI, que si NO?
Las cosas hablan. Isabel ESCUDERO (p. 109)

"El Poder nos conduce y al mismo tiempo nos dejamos conducir; impregnándonos así de su conducta, de su lógica... esta frase, que puede resumir el pensamiento de Michel FOUCAULT sobre el tema y que marca sus propios límites (no va más allá de la descripción); es el punto de partida de nuestro pensar/sentir/hacer: el desempoderamiento.

Igual que en otras épocas históricas podíamos afirmar que las relaciones sociales se explicarían, fundamentalmente, por la religión o la economía; en la sociedad en transición que vivimos hoy, la explicación en última instancia nos viene de la mano, o de la garra, del Poder: Patriarcado, estado, Mercado, escuela centrípeta, idioma..., y sus alternativas empoderamiento, Toma del poder, Contrapoder, emprendimiento, escuela pública, Cultura nacional..., toman como centro de explicación, de batalla, de deseo: el Poder.

Toda alusión a hacer dejación del poder que tenemos cada persona, hacer dejación hacia abajo (desempoderamiento), nunca hacia arriba (autodesapoderamiento) es contestada con fuerza por discursos prosistema y alternativos.

Hay millones de personas (sobre todo mujeres) que estamos viviendo la construcción colectiva de una sociedad sin poderes; en este libro hemos intentado compartir nuestros pensares/sentires/haceres.

Estamos en transición hacia otro tipo de sociedad, se abre una grieta y/o estamos abriendo una grieta que tenemos que percibir con los sentidos de la oportunidad, de la sensibilidad y de la creatividad; para poner en valor esas construcciones colectivas que nos hagan vivir un mundo nuevo, sin Poder. Que nuestro presente nos dé esperanza de futuro, que la realización de nuestros imposibles nos ayude a vivir de tal manera que podamos desimpregnarnos de la lógica del Poder, abriendo hacia relaciones horizontales, hacia una sociedad convivencial". Javier ENCINA. Post scriptum: Los poderes del Poder y la vida sin poderes (pp. 460-461).

Sin querer pace la oveja y
sin querer reina el rey,
sin querer pica el mosquito, y
yo te quiero sin querer.
Sin querer predica el cura,
sin querer condena el juez, sin
querer canta la rana,
y yo te quiero sin querer.
Sin querer vuela la mosca y
sin querer corre el tren,
sin querer va el dos trás del
uno y sin
querer les sigue el tres,
sin querer sale la luna,
y yo te quiero sin querer.
Sin querer (Canción). Isabel ESCUDERO (p. 407)


Índice

Zaguán Hacia una sociedad convivencial desde el desempoderamiento.
Karmele MITXELENA y Ainhoa EZEIZA

A modo de prólogo Pedagogía del revés...
Isabel ESCUDERO

PREÁMBULO
El desempoderamiento. Viviendo la construcción de un nuevo mundo sin poder.
Javier ENCINA y Mª Ángeles ÁVILA

AMBULANDO
Primeros balbuceos para un libro sobre desempoderamiento comunitario. 
Javier ENCINA, Ainhoa EZEIZA, Begoña LOURENÇO, Nayeli MORENO, Felícitas OVALLE y Carmen Pérez

Los ámbitos sociales y la democracia radical: algunas cuestiones a explorar.
Gustavo ESTEVA

Burocracia y mercado o ciudadanía: la política de los paños calientes y algunas alternativas desde el bien común.
Felipe GARCÍA LEIVA

Desempoderamiento científico.
Ainhoa EZEIZA y Javier ENCINA

Desempoderamiento lingüístico.
Ainhoa EZEIZA, Nahia DELGADO y Javier ENCINA

Desempoderamiento educativo. Una introducción.
Ainhoa EZEIZA y Javier ENCINA

Cuentan su historia en el lugar donde pueden vivir. Una andanza barroca.
Emiliano URTEAGA, Juan Arturo PADILLA, Emilia NEGRETE, Adrián Alejandro MORALES, Felícitas OVALLE y Julieta SANTOS

Ilusionismo sanitario: Autogestión de lo cotidiano en salud.
Estefanía ZARDOYA

El cuerpo en relación: desempoderamiento, ilusionismo social y culturas populares.
Javier ENCINA y Ainhoa EZEIZA

Doce preguntas sobre el decrecimiento.
Carlos TAIBO

EPIÁMBULO
La mirada horizontal.
Raúl ZIBECHI

La ruptura.

John HOLLOWAY

Al diablo con las buenas intenciones.
Ivan ILLICH

Un ejemplo de ejercicio para una Pedagogía contra tiempo. Elogio de la caligrafía.
Isabel ESCUDERO

Post scriptum: De cómo Alicia huyó del país de las maravillas.
Emilia NEGRETE

Post scriptum: Los poderes del Poder y la vida sin poderes.
Javier ENCINA

Para la gente y colectivos (formales y no formales) que quieran organizar TALLERES/PRESENTACIONES/DEBATES sobre el libro, o con la excusa del libro, pueden contactarnos en ilusionismosocial@gmail.com

Edición
Volapük Ediciones. A.C. Libros Volapük
www.volapukediciones.blogspot.com.es

Coeditan:
Seminario de Ilusionistas Sociales de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
www.ehu.eus/ism
UNILCO-espacio nómada Universidad Libre para la Construcción Colectiva
www.ilusionismosocial.org
Colectivo de Ilusionistas Sociales
autogestion.ilusionismosocial.org

Diseño y maquetación: J. Corrales [kreiva.es]

Ilustraciones Preámbulo, Ambulando y Epiámbulo:
Erika Garrido Bazán. erigabe@gmail.com | lapeztevisual.tumblr.com
Fotografía de solapa: Raffran

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-
SinObraDerivada 4.0 Internacional.

PEDIDOS: ilusionismosocial@gmail.com y volapukediciones@gmail.com
También puedes pedirlo en tu librería proporcionándoles el correo de Volapük

Ficha técnica, más información y puntos de venta:
http://volapukediciones.blogspot.com.es/2017/03/sin-poder-construyendo-colectivamente.html

TETRALOGÍA COMPLETA http://ilusionismosocial.blogspot.com/2018/08/nuestra-tetralogia-en-volapuk-ediciones.html

martes, 10 de marzo de 2015

Necesidades y satisfactores

Si nos preguntaran ¿qué son las necesidades y los satisfactores?, no habría ningún problema a la hora de resolver esa duda, ni al explicarla con palabras, ni al pensar en un ejemplo. La dificultad está cuando nos quieren hacer creer que las necesidades humanas son infinitas. Además, esto que estamos diciendo se potencia porque en la sociedad del consumo loco, para vender más y a cualquier precio, es imprescindible confundir las necesidades y las formas de cubrir esas necesidades (los satisfactores).


 Las necesidades humanas son más o menos universales (para todas las personas son igual), lo que cambia es cómo las cubrimos (satisfacemos). Esas necesidades son:

-subsistencia (por ejemplo: salud, alimentación, trabajo, etc.).
-protección (por ejemplo: cuidados y cuidar, autonomía, familia, etc.).
-afecto (por ejemplo: amistad, respetar y ser respetado, espacios de encuentro, etc.).
-entendimiento (por ejemplo: crítica, intuición, estudiar, probar cosas distintas, meditar, etc.).
-participación (por ejemplo: proponer, decidir, dialogar, etc.).
-Ocio (por ejemplo: humor, relajarse, divertirse, etc.).
-creación (por ejemplo: pasión, voluntad, trabajo, tener ideas, etc.).
-identificación (por ejemplo: diferencia, pertenecer a algo, valores, etc.).
-libertad (por ejemplo: justicia, igualdad, fraternidad, sororidad, etc.).

Además, a la hora de satisfacer una necesidad hay que tener en cuenta que lo que pienso, siento y hago sea coherente. Si las necesidades humanas son casi las mismas para todo el mundo, los satisfactores (la forma de cubrir esas necesidades) son muchas; dependiendo de nuestro contexto social y cultural, pero también de nuestra creatividad, de nuestras posibilidades, habilidades y sentimientos.

Un satisfactor puede cubrir varias necesidades. Para que se pueda entender mucho mejor, vamos a dar un ejemplo que nos puede ayudar: el darle pecho a tu hijo/hija, puede hacer que la criatura satisfaga las necesidades de subsistencia, afecto, protección e identificación.


Puede ocurrirnos que confundamos una necesidad con un satisfactor, es lo que pasa, por ejemplo, cuando decimos “necesito un coche”, estamos diciendo que el coche es una necesidad, sin embargo, es un satisfactor, lo que ocurre pensando de esta manera (coche = necesidad) es que:

1. No podamos tener un debate sobre cómo conseguir cubrir nuestras necesidades.
2. Que caigamos de lleno en el consumismo compulsivo.

La confusión sobre el coche nos trastorna: ¿nos compramos un coche porque necesitamos cubrir nuestra necesidad de subsistencia, tener como transportarnos? O porque necesitamos cubrir nuestra necesidad de afecto (ligar) y/o identificación (ser reconocido por personas con un estatus social determinado).

Si tuviéramos claro qué necesitamos podríamos pensar cuál es la mejor manera de satisfacerlo, porque puede ocurrir que para subsistir tengamos un trabajo y pensemos que con un coche vamos a ahorrar tiempo y luego tengamos que trabajar más tiempo para pagar el coche y así tener menos tiempo que al principio, y por lo tanto, estar mucho más agobiados que cuando pensamos en comprar un coche para tener más tiempo.



Debemos también decir en este punto que sugerimos no hablar de pobreza, sino pobrezas en plural. Cuando se dice en singular, nos estamos refiriendo exclusivamente a la situación de aquellas personas que pueden clasificarse por debajo de un determinado nivel de ingreso. Por eso cuando hablamos en plural de las pobrezas no es sólo y únicamente una cuestión económica, es decir, de tener/conseguir más o menos dinero al final del mes, así que podemos decir que cualquier necesidad humana fundamental que no es adecuadamente satisfecha revela una pobreza humana. La pobreza de subsistencia (por ejemplo, debido una alimentación y abrigo insuficientes); de protección (por ejemplo, estar expuestos a cualquier forma de violencia o perder nuestra autonomía por tener que depender de las ayudas del gobierno, etc.); de afecto (por ejemplo debido al autoritarismo, la opresión, las relaciones de explotación con el medio ambiente natural, etc.); de entendimiento (por ejemplo, debido a la deficiente calidad de la educación); de participación (por ejemplo, debido a la marginación y discriminación de mujeres, niños y minorías); de identificación (por ejemplo, debido a la imposición de valores extraños a culturas locales y regionales, emigración forzada, exilio político, etc.) y de libertad (por ejemplo, debido a la coacción y la opresión, a la concentración del poder, a la falta de espacios de relación, etc.).

Para seguir http://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=167

jueves, 5 de marzo de 2015

Alternativas al Poder, Empoderamiento y Contrapoder: el desempoderamiento

Desde 1995 andamos trabajando en procesos de participación en Andalucía y posteriormente en México; también hemos conocido a otra gente que trabaja en Canarias, Madrid, Euskadi, Cataluña, Galicia, Argentina, Colombia, Perú..., y conversando hemos coincidido en la misma preocupación: el Poder dificulta el buen hacer/pensar/sentir en los procesos de participación. Pero no sólo el Poder (que proviene del Estado y el Mercado dominantes), sino también los poderes. Los poderes de ciertas personas que desarrollan papeles técnicos y políticos; pero lo más sorprendente es que también muestran este poder personas que desarrollan papeles vecinales.

El influjo del Poder lo hemos ido enfrentando de diferentes maneras desde nuestra forma de trabajar (el ilusionismo social1): como la flexibilización de estructuras, la potenciación de formas de relación horizontales y ambivalentes en la comunidad, potenciación de la autoestima comunitaria, la creación de invisibilidades, etc... Pero nuestra reflexión/acción siempre ha tenido la dificultad de la urgencia, atendiendo a que el proceso no pueda ser bloqueado; esto ha impedido una reflexión más profunda y específica sobre el Poder y los poderes, que nos facilite el trabajar con y desde la gente. Creo que la experiencia de estos 20 años nos va a ayudar en este empeño. Para comprender desde dónde hemos ido construyendo el concepto de desempoderamiento, tendríamos que decir que surge de la reflexión de nuestra participación directa en los siguientes procesos a nivel local en la provincia de Sevilla (Andalucía): Pedrera (1995-1996; construcción participativa del desarrollo local a nivel municipal), Las Cabezas de San Juan (1999-2003; presupuestos participativos), Palomares del Río (2005-2007; construcción participativa del Plan General de Ordenación Urbana y del Plan Estratégico); Olivares (2009-2010; trabajar la autoestima y autogestión comunitaria en barrios marginados desde la construcción de historias orales). Además incorporamos otra reflexión a partir de los análisis de J. Holloway y R. Zibechi de la experiencia zapatista (México) y de R. Zibechi de la experiencia de El Alto (Bolivia). También incorporamos la reflexión sobre las experiencias en Jiutepec y Cuernavaca (México), en las que hemos tenido una participación directa (más constante de forma virtual aunque puntualmente, en 3 ó 4 ocasiones, de forma presencial) a lo largo de los años (2010-2014).

El tema de las culturas populares estuvo presente desde el inicio de nuestro trabajo, tanto a nivel teórico: con la producción de artículos, y la edición de nuestra revista cuchará’ y paso atrá’, como a nivel de procesos de participación: reconstrucción de historias orales y nuestro primer trabajo en Pedrera (Sevilla). En estas me encontraba en 1997 cuando me propusieron ser ponente en el congreso mundial de IAP en Colombia, allí me vi hablando de las culturas populares; y fue Antonio Mandly quien me propuso ir a comer un Sancocho con un amigo suyo, que resultó ser Jesús Martín-Barbero que en una larga sobremesa me estuvo hablando de las mediaciones sociales, que desde entonces tanto han marcado nuestro trabajo; al igual que Jesús con el que seguimos manteniendo una fructífera y placentera relación. Y fue a partir de ese momento cuando pudimos ir desarrollando la afirmación de que para poder frenar la colonización de la vida cotidiana por parte de la lógica del Poder, cobra importancia el conocimiento de las mediaciones sociales: esas formas de hacer y de relacionarse que pueden ser impuestas, consentidas, compradas o construidas colectivamente y deseadas; siendo estas últimas las que nos pueden ayudar como indicadores privilegiados de posibles conjuntos de acción (unión de diversos grupos para llevar a cabo acciones conjuntas), y de las formas de construcción y deconstrucción necesarias para la creación de cosmovisiones generadoras de formas de relación horizontales.

Pero son las mediaciones impuestas, consentidas o compradas las que abren las puertas a la colonización de la vida cotidiana (teniendo como agentes al Estado y al Mercado dominantes): estamos asistiendo a un proceso que se caracteriza por la destrucción del tiempo vivido y construido –convirtiendo la díada espacio/tiempo en territorio/horario–. Esta territorialización se produce con la división espacio privado/espacio público (intentando con ello, la destrucción del espacio común), y la imposición del hábitat privado sobre el habitar2, con lo que queda marcado un tiempo objetivado –igual para todos–, un espacio convertido en territorio, y unas personas que pasan de participar a mirar: de la construcción al espectáculo. Como dice Marc AUGÉ (1998:91) “hay espacios donde el individuo se siente como espectador sin que la naturaleza del espectáculo le importe verdaderamente. Como si la posición de espectador constituyese lo esencial del espectáculo, como si, en definitiva, el espectador en posición de espectador fuese para sí mismo su propio espectáculo”. Son estos no lugares (el territorio apropiado para el acatamiento/reconocimiento de las identidades), con la actitud de ver pasar, los que se van adentrando en cada uno de ese nosotros completo; conduciéndonos, atrapándonos en la identidad que nos define como una totalidad.

Las mediaciones del Estado dominante nos conducen e impregnan de su conducta a partir de la cultura institucional, a través de la Educación, de las políticas de la Administración, de la Ciencia, de ciertos Medios de Comunicación Culturales... Las mediaciones del Mercado dominante nos conducen e impregnan de su conducta a partir de la cultura de masas, a través de las Modas, de ciertos Medios de Comunicación Masivos, de la Propiedad. Las mediaciones del Patriarcado nos conducen e impregnan a través de la Familia, de la Educación, de la Propiedad y del bio-poder.

El Poder (Estado y Mercado dominantes y el Patriarcado) necesita de nuestro movimiento, de nuestro enfrentamiento, de nuestros saberes, de nuestra creatividad; para aprender y provocar la conduit (que es donde toma fuerza y sentido): nos conduce, pero para conducirnos tenemos que ser visibles y estar en movimiento, y en esa conducción es donde nos va impregnando de su conducta. Conducirnos para aprender de nosotr@s, conducirnos para evitar nuestras aristas más dolorosas al Capitalismo, conducirnos para entretenernos, conducirnos para que absorbamos la conducta deseable a la lógica del Poder y despertarnos el ansia de poder (ya se plasme en la toma del poder o en el empoderamiento o en el contrapoder).

Frente al Poder nos decantamos por el desempoderamiento que resitua el campo de juego social, deja el campo de batalla por el poder y se centra en la vida: ¡vamos a vivir nuestra vida colectiva ya!, sin esperar a derrotar nada, sin esperar al mesías, sin luchar por colocarnos mejor en una sociedad que no nos gusta. Vamos a construir nuestra vida desde ya y cada día...

El desempoderamiento no es más que hacer una dejación de poder (hacia l@s de abajo y en armonía con el entorno social y natural) que propicie una construcción colectiva. Esta dejación de poder puede ser en cualquier esfera de la vida (en las relaciones familiares, de amistad, de trabajo, de solidaridad....), puede ser individual (yo como padre/madre/hij@..., yo como amig@, yo como jef@, o como docente, o como medic@, o como funcionari@, yo como activista...), puede ser colectiva (como la que propicio el EZLN en el año 2000 cuando se convirtió en un movimiento político, o sea haciendo dejación del poder del ejercito para propiciar que los pueblos de Chiapas construyan colectivamente su presente y su futuro: el Mundo Nuevo).

La nueva situación que provoca la dejación de poder en un primer momento viene marcada por la confusión y el caos creativo que dan lugar inmediatamente a horizontalidades incipientes y a un proceso de invisibilización que impide la conduit del Poder, que no encuentra un hacer que conducir, sino  un magma de sentires, pensares y haceres entretejidos y que no parecen moverse hacia ningún sitio. Esa negación del Progreso (del ir hacia), y esa afirmación del vivir ahora (del estar) parecen ser barreras efectivas a la conduit que necesita de metas, objetivos, protocolos, métodos; tanto para aprender de lo nuestro, como para llevarnos en su dirección, como veremos más adelante.

http://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=619

Más información y desarrollo en nuestro libro: SIN PODER. Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana. coordinado por Javier Encina y Ainhoa Ezeiza. Editado por Volapük ediciones
http://desempoderamiento.blogspot.com/2017/03/sin-poder-primer-libro-de-la-tetralogia.html

Un video para terminar

Introducción a un debate sobre el poder from ILUSIONISMO SOCIAL on Vimeo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Alternativas al Poder, Empoderamiento y Contrapoder: dispersar el poder

 Para Raúl Zibechi la respuesta que están dando los movimientos sociales al problema del Poder viene de la mano de dispersar el poder en todos los ámbitos de la vida..., os dejamos en el enlace a su libro Dispersar el poder. La cita (de abajo) es de su artículo La recreación del lazo social: la revolución de nuestros días, publicado en nuestro libro Autogestión.


"He señalado hasta siete características comunes entre los movimientos latinoamericanos actuales: el arraigo territorial en espacios conquistados a través de largas luchas; la autonomía de Estados, partidos, iglesias y sindicatos; la afirmación de la identidad y de la diferencia; la capacidad de tomar en sus manos la educación y de formar sus propios intelectuales; el papel destacado de las mujeres –y por lo tanto de la familia– que son a menudo el sostén de los movimientos; una relación no jerárquica con la naturaleza y formas no tayloristas de división del trabajo en sus organizaciones; y el tránsito de formas de acción instrumentales hacia las autoafirmativas.

De todas ellas, las nuevas territorialidades creadas por los movimientos son el rasgo diferenciador más importante (respecto de los viejos movimientos y de los actuales movimientos del primer mundo) y lo que les está dando la posibilidad de revertir la derrota estratégica del movimiento obrero, infligida por el neoliberalismo. Estos territorios son los espacios en los que se construye colectivamente una nueva organización de la sociedad. Los territorios de los movimientos, que existieron primero en las áreas rurales (campesinos e indios) y desde hace unos años están naciendo también en algunas grandes ciudades (Buenos Aires, Caracas, El Alto…), son los espacios en los que los excluidos aseguran su diaria supervivencia.

Esto quiere decir que ahora los movimientos están empezando a tomar en sus manos la vida cotidiana de las personas que los integran. En las áreas urbanas mencionadas, se produjo un viraje importante: ya no sólo sobreviven de los «restos» o «desperdicios» de la sociedad de consumo sino que comienzan a producir sus alimentos y otros productos que venden o intercambian. Han pasado a ser productores, lo que representa uno de los mayores logros de los movimientos en las últimas décadas, por lo que supone en términos de autonomía y autoestima.

Este paso fue el resultado de su desarrollo “natural. Utilizo el término «natural» para evitar el vocablo «espontáneo», que es utilizado como adjetivo para evaluar críticamente las acciones o movimientos que no cuentan con planificación y dirección.” y no de una planificación previa hecha por sus dirigentes".

El libro http://ilusionismosocial.org/mod/page/view.php?id=610

jueves, 26 de febrero de 2015

Los comunes, lugares de resistencia. Gustavo Esteva

LOS COMUNES: NI PÚBLICOS NI PRIVADOS

Pese a su ubicuidad, los comunes no son fáciles de definir. Aportan sustento, seguridad e independencia, aunque –en lo que muchos occidentales creen ver una paradoja- propiamente no producen mercancías. Además, a diferencia de la mayor parte de las cosas en las sociedades industriales modernas, no son ni privados ni públicos: ni granjas comerciales ni colectivizaciones comunistas, ni firmas comerciales ni empresas de servicio público. Tampoco suelen estar abiertos a todo el mundo. La comunidad local es la que, de forma típica, decide quién los usa y cómo se usan.



La ilimitada diversidad de comunes también hace esquivo el concepto. Mientras que todos los regímenes comunales suponen un uso conjunto, lo que define su acceso a ellos es desconcertantemente variado: por ejemplo,  bosques, selvas, tierras, minerales, agua, peces, animales, lenguaje, tiempo, longitudes de onda de radio, silencio, semillas, leche, anticonceptivos, calles....

Por encontrar algún orden en todo eso, algunos teóricos mantienen que los comunes son “recursos respecto de los cuales la exclusión es difícil” y para los que no vale la pena establecer límites, o bien aquellos que “son necesarios para todos pero cuya productividad es más difusa que concentrada, de rendimiento bajo o impredecible”. Por ejemplo, las marismas de inundación estacional en Borneo, las parameras inglesas o las zonas de matorral españolas. Aunque también se tratan como comunes tierras de cultivo de menor extensión, más fácilmente divisibles y de mayor productividad. En Laos y Malasia, así como en Etiopía y en muchas partes del África actual, la comunidad asigna tradicionalmente parcelas a sus miembros, manteniendo en cualquier caso la autoridad para redistribuirlas si no se usan para su sustento. En tales casos de usufructo, el derecho comunal puede definirse como un derecho no sobre la tierra, que sigue siendo de la comunidad, sino sobre los frutos de esa tierra durante un cierto tiempo.

Otros teóricos sugieren que los comunes son recursos usados en común cuyo empleo por una persona puede sustraerlos del bienestar de otras, y que, por tanto, están potencialmente sujetos a rapiña o degradación. Si bien esto puede ser cierto para muchos casos, otros no son ‘sustraíbles’ en ese sentido, como la diversidad genética o los conocimientos anticonceptivos (por citar solo dos ejemplos de ‘recursos’ comunales habituales).

Para continuar http://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=595