martes, 10 de marzo de 2015

Necesidades y satisfactores

Si nos preguntaran ¿qué son las necesidades y los satisfactores?, no habría ningún problema a la hora de resolver esa duda, ni al explicarla con palabras, ni al pensar en un ejemplo. La dificultad está cuando nos quieren hacer creer que las necesidades humanas son infinitas. Además, esto que estamos diciendo se potencia porque en la sociedad del consumo loco, para vender más y a cualquier precio, es imprescindible confundir las necesidades y las formas de cubrir esas necesidades (los satisfactores).


 Las necesidades humanas son más o menos universales (para todas las personas son igual), lo que cambia es cómo las cubrimos (satisfacemos). Esas necesidades son:

-subsistencia (por ejemplo: salud, alimentación, trabajo, etc.).
-protección (por ejemplo: cuidados y cuidar, autonomía, familia, etc.).
-afecto (por ejemplo: amistad, respetar y ser respetado, espacios de encuentro, etc.).
-entendimiento (por ejemplo: crítica, intuición, estudiar, probar cosas distintas, meditar, etc.).
-participación (por ejemplo: proponer, decidir, dialogar, etc.).
-Ocio (por ejemplo: humor, relajarse, divertirse, etc.).
-creación (por ejemplo: pasión, voluntad, trabajo, tener ideas, etc.).
-identificación (por ejemplo: diferencia, pertenecer a algo, valores, etc.).
-libertad (por ejemplo: justicia, igualdad, fraternidad, sororidad, etc.).

Además, a la hora de satisfacer una necesidad hay que tener en cuenta que lo que pienso, siento y hago sea coherente. Si las necesidades humanas son casi las mismas para todo el mundo, los satisfactores (la forma de cubrir esas necesidades) son muchas; dependiendo de nuestro contexto social y cultural, pero también de nuestra creatividad, de nuestras posibilidades, habilidades y sentimientos.

Un satisfactor puede cubrir varias necesidades. Para que se pueda entender mucho mejor, vamos a dar un ejemplo que nos puede ayudar: el darle pecho a tu hijo/hija, puede hacer que la criatura satisfaga las necesidades de subsistencia, afecto, protección e identificación.


Puede ocurrirnos que confundamos una necesidad con un satisfactor, es lo que pasa, por ejemplo, cuando decimos “necesito un coche”, estamos diciendo que el coche es una necesidad, sin embargo, es un satisfactor, lo que ocurre pensando de esta manera (coche = necesidad) es que:

1. No podamos tener un debate sobre cómo conseguir cubrir nuestras necesidades.
2. Que caigamos de lleno en el consumismo compulsivo.

La confusión sobre el coche nos trastorna: ¿nos compramos un coche porque necesitamos cubrir nuestra necesidad de subsistencia, tener como transportarnos? O porque necesitamos cubrir nuestra necesidad de afecto (ligar) y/o identificación (ser reconocido por personas con un estatus social determinado).

Si tuviéramos claro qué necesitamos podríamos pensar cuál es la mejor manera de satisfacerlo, porque puede ocurrir que para subsistir tengamos un trabajo y pensemos que con un coche vamos a ahorrar tiempo y luego tengamos que trabajar más tiempo para pagar el coche y así tener menos tiempo que al principio, y por lo tanto, estar mucho más agobiados que cuando pensamos en comprar un coche para tener más tiempo.



Debemos también decir en este punto que sugerimos no hablar de pobreza, sino pobrezas en plural. Cuando se dice en singular, nos estamos refiriendo exclusivamente a la situación de aquellas personas que pueden clasificarse por debajo de un determinado nivel de ingreso. Por eso cuando hablamos en plural de las pobrezas no es sólo y únicamente una cuestión económica, es decir, de tener/conseguir más o menos dinero al final del mes, así que podemos decir que cualquier necesidad humana fundamental que no es adecuadamente satisfecha revela una pobreza humana. La pobreza de subsistencia (por ejemplo, debido una alimentación y abrigo insuficientes); de protección (por ejemplo, estar expuestos a cualquier forma de violencia o perder nuestra autonomía por tener que depender de las ayudas del gobierno, etc.); de afecto (por ejemplo debido al autoritarismo, la opresión, las relaciones de explotación con el medio ambiente natural, etc.); de entendimiento (por ejemplo, debido a la deficiente calidad de la educación); de participación (por ejemplo, debido a la marginación y discriminación de mujeres, niños y minorías); de identificación (por ejemplo, debido a la imposición de valores extraños a culturas locales y regionales, emigración forzada, exilio político, etc.) y de libertad (por ejemplo, debido a la coacción y la opresión, a la concentración del poder, a la falta de espacios de relación, etc.).

Para seguir http://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=167

sábado, 7 de marzo de 2015

Mujeres visibles para la Historia, Historia única de los grandes hombres e historias orales (descentradas y autogestionadas)

Por más que se argumente la afirmación de Nerea es cierta:
Monjas y reinas son las únicas mujeres visibles para la historia oficial. Nerea Castro http://iniciativadebate.org/2015/03/06/monjas-y-reinas-son-las-unicas-mujeres-visibles-para-la-historia-oficial/





El tema es trabajar las alternativas, ¿cuáles serían?, las 4 que se me ocurren en este momento:


-Tomar el poder editorial (o político, o económico que obligue a las editoriales) y hacer todas las historias de mujeres que faltan.
- Hacer todas las historias de mujeres que faltan en editoriales alternativas y/o por medios alternativos que no tengan que pasar obligatoriamente por el formato libro
- Ganar las elecciones e implantar una "Nueva Historia" no discriminadora desde la matriz social/cultural (género, clase social, edad, etnia, diversidad territorial/espacial, diversidad de adscripción -tendencias políticas, religiosas...-)





- Liberar las voces de los sujetos, poniendo en cuestión el pretexto de la objetividad y la tendencia a cosificar lo que está vivo y a estructurar lo que es conflicto y contradicción. Poner en valor las construcciones colectivas a través de la narración de la gente que la protagonizó. ayudando de forma comunitaria a que se creen materiales (sin descartar la propia oraldad) a partir de los propios relatos orales




Esto nos lleva nuevamente al tema del poder: tomar el poder, empoderarse, hacer contrapoder, negar el poder, dispersar el poder y/o desempoderarse...

Si nos desempoderamos, hacemos dejación de poder hacia abajo, propiciamos un espacio donde se puedan liberar las voces, un espacio de diálogo y construcción colectiva donde las alógicas de las historias orales nos sirvan para encontrar en el pasado formas de vida que nos ayuden a comprendernos en el presente, posibilitándonos la reproducción ampliada de la vida cotidiana desde las que podamos construir nuevas cosmovisiones que nos ayuden a transformar nuestro futuro (empezando por el futuro próximo). ¿Y esto para que sirve?: ¡para vivir!, para vivir con dignidad, pensar/sentir hacer de forma colectiva el intercambio de saberes, de forma horizontal y sin que haya a prori SABERES y saberes, poner en valor las formas decentradas y autogestionadas en las que se transmite los saberes orales y para romper con la Historia única de los grandes hombres, entre otras muchas cosas que no se pueden explicar con palabras...


Sobre las historia orales, un video y si queréis continuar, ahí mismo encontráis un enlace a un texto https://vimeo.com/21588177

viernes, 6 de marzo de 2015

El respeto mutuo desde el disenso

El fin de semana pasado estuvimos revisando las autoevaluaciones de l@s estudiantes de Magisterio de tercer curso (aquí algo más de información sobre la experiencia concreta de este curso), donde hemos llevado la asignatura de Didáctica de la Lengua de forma experimental, y en lugar de enseñar didáctica, hemos partido de la práctica para aprender una forma nueva de trabajar, a través de un simulacro de un proceso de participación con y desde la gente, donde la lengua es una forma de comunicación y la comunicación, una forma de participación.

No hemos marcado objetivos a priori, los objetivos han sido situacionales y dependientes de cada momento, y además de utilizar la lengua para comunicarnos, hemos trabajado con la expresión plástica y la expresión física, priorizando la oralidad frente lo escrito. Al no marcar objetivos a priori, hemos tenido la posibilidad de ir trabajando los temas que han ido surgiendo y de expresarlos y compartirlos como mejor nos ha parecido.


La idea ha sido partir de los intereses y deseos de cada cual y que ese sea el punto de inicio para ir trabajando junt@s. Pero no aceptar "cualquier cosa" sino que las propuestas se han ido complejizando a lo largo del tiempo, para que la participación fuera más profunda y más ética, superando la perspectiva individualista para trabajar colectivamente. Eso nos ha generado algunos bloqueos y a lo largo del proceso hemos ido ayudándonos mutuamente para superarlos, aunque no siempre hemos dado con la forma de superar las dificultades y eso nos ha generado algunas frustraciones...


LAS AUTOEVALUACIONES

Al final del proceso, cada estudiante ha escrito de forma resumida qué es lo que ha hecho y qué es lo que ha aprendido en el tiempo de la asignatura. Estas han sido las cuestiones que más se han repetido:
  • Hemos aprendido a trabajar en grupo, no solo en nuestro propio grupo sino también junto con los otros grupos. Es cierto que no hemos ayudado tod@s a tod@s, pero han sido much@s l@s estudiantes que han dejado a un lado su trabajo en momentos determinados, para ayudar a otros grupos y estudiantes, y sentir que tenemos esa capacidad y que lo hemos hecho nos ha traído vivencias muy valiosas. Much@s han subrayado que esa idea de ayuda mutua ha sido nueva, esa forma de abrir las fronteras del grupo y ver que es posible ayudarnos mutuamente, y así cuidarnos y respetarnos.
  • Esa idea del respeto está presente en muchas de las autoevaluaciones... en realidad como grupo-clase tenían buen ambiente, cordial y agradable, pero me parece que la mención al respeto en este contexto se refiere a un respeto basado en el disenso, es decir, como más que buscar el acuerdo hemos trabajado con la idea de hacer cosas junt@s, la gente se ha sentido más libre para dar su visión y sus ideas y también ha sido más sencillo respetar la opinión de otr@s, ya que las ideas no tenían que ser enfrentadas, no había que seleccionar una idea sobre las demás, que es lo que supone el consenso. El disenso ha permitido la apertura a dar ideas y opiniones sin tener que restar esas a las ideas y opiniones de l@s demás.
  • En este sentido, para algunas personas esta ha sido la primera vez en la que se han atrevido a tomar la palabra ante el grupo-clase para dar su opinión, y otras personas han destacado que había sido la primera vez que han podido escuchar las ideas y los sentimientos de algunas personas de la clase. Han sido capaces como miembros de la clase de hacer cosas junt@s sin estar bajo la guía docente y sin tener que responder a una tarea concreta prefijada, la primera vez en estos tres años, y eso ha sido una vivencia de respeto mutuo muy importante. Ser capaces de trabajar de manera horizontal y por iniciativa propia, además de abrir nuevas posibilidades, también ha servido para replantearse lo que es la participación para cuando sean maestr@s. Eso nos ha hecho pensar que la mayor parte de la participación escolar es vertical, ya que está determinada por actividades y tareas, en la que es el docente quien decide cuándo tienen que hablar l@s niñ@s y sobre qué, en qué momento hablar y cuándo deben callar. La comunicación colectiva que ha partido del disenso ha sido más natural y real, y eso ha facilitado la participación de toda la gente de la clase.

El respeto, en sentido colectivo, no es solo respetar la toma de palabra y oír lo que dicen los demás, sino escuchar, tener en cuenta y ayudar en las ideas y opiniones que tienen otras personas aunque no sea exactamente lo que pensemos nosotr@s. El disenso abre hacia la ayuda mutua sin perder nuestra voz, en colaboración y de forma solidaria.

Esto me ha recordado la propuesta de Koldo Saratxaga de NER (Nuevo Estilo de Relaciones): "liderazgo, olvidarnos del yo e integrarse cómodamente en los grupos conformados por la institución". Desde nuestra experiencia, el liderazgo roba la palabra a quien no desea ser líder o tener ningún poder sobre los demás o a quien no desea tener que quitar la palabra a otros... y al final, esas personas que no sienten deseo de poder se integrarán en el grupo, sí, pero por consenso, y eso al fin y al cabo significa que no se respeta sus ideas u opiniones, ya que queda subsumida al lider o al poder de la mayoría. Esa propuesta lleva a tratar a las personas como masa, el "nosotros" por encima del "yo".

Por el contrario, si l@s líderes (en plural) son situacionales y no perduran en el tiempo, si es@s líderes hacen dejación de su poder hacia abajo cuando sienten que lo han tomado, y si en lugar del consenso se trabaja en la complejidad e incompletitud del disenso, entonces sí, todas las personas se sienten respetadas, escuchadas en su diversidad.

A lo largo de estas experiencias-vivencias, hemos puesto especial énfasis precisamente en que, en lugar de que cada cual se integre en su grupo de trabajo y se cohesione, que los grupos se abran continuamente, que sean permeables, que el poder quede diluido... y eso es lo que ha generado que hayan sido vivencias sentidas como de respeto mutuo, justamente dándole sentido a la autonomía, creando así procesos de interdependencia y ayuda mutua.

CULTURAS POPULARES, FRUTO DE LA COMPLEJIDAD

Para profundizar en este tema, son muy interesantes las formas de hacer complejas e incompletas de las culturas populares:



Enlace de descarga del audio

"Las culturas populares al ser formas de vida que no pueden ser explicables sin sentirlas/hacerlas/pensarlas en los espacios y tiempos cotidianos, siendo generadas por repetición creativa; son una expresión clara del concepto de complejidad. Como plantea E. MORIN (2001:46-47) “las unidades complejas, como el ser humano o la sociedad, son multidimensionales; así el ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo y racional. La sociedad comporta dimensiones históricas, económicas, sociológicas y religiosas... El conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimensionalidad e insertar en ella sus datos (...).

El conocimiento pertinente debe afrontar la complejidad. Complexus significa lo que esta tejido junto; en efecto hay complejidad cuando son inseparables los elementos que constituyen un todo”

Es importante agudizar los sentidos para poder entender la complejidad y las contradicciones que provoca, que pueden ser atrapantes, bloqueantes y/o dolorosas, o pueden convertirse en nudos que nos lancen hacia nuevas potencialidades.

“Las contradicciones tienen dos modos de resolución: uno cerrado (el consenso), otro abierto (el disenso). El consenso es el modo de la modernidad: una expresión - dice HABERMAS - vale en cuanto es capaz de producir consenso entre los receptores. El disenso es el modo de la posmodernidad: una expresión - dice LYOTARD - vale en cuanto es capaz de provocar expresiones diferentes entre los receptores.

El consenso es una solución cerrada. El conjunto vacío es parte común de todos los conjuntos. Sólo nos podemos poner todos de acuerdo en nada. El consenso implica pérdida de información. El disenso es una solución abierta. Cuando algo es necesario o imposible, hay que cambiar las reglas de juego: para inventar nuevas dimensiones (…).


El consenso produce la certeza, el disenso la duda. ‘Dudar’ viene de duo + habitare (dubbitare): el que habita dos mundos”. J. IBÁÑEZ (1997:83). Las formas de resolver los conflictos en el trabajo de las mediaciones sociales deseadas es el disenso.

Para esto es importante tener en cuenta los liderazgos situacionales: (abrir frente a la esclerotización que significa el reconocer a ciertos líderes como LOS LÍDERES para todo), todos somos líderes en determinados espacios y tiempos cotidianos, nunca en todos, acabaríamos con la cotidianidad. Reconocer y animar los liderazgos situacionales es reconocer la importancia que tiene cada una de las tareas en el proceso: la cultura,
la elaboración de la comida, la representación política, la comunicación, no hay tareas “secundarias o de apoyo”. El ilusionismo social signifi ca un respeto a cada una de las vidas y apertura a las situaciones de crisis. Los procesos sociales los conforman personas que necesitan vida y satisfacción en el proceso."


Javier ENCINA, Mª Ángeles ÁVILA, Begoña LOURENÇO (2010). Las culturas populares. Sevilla (Andaluzia): Atrapasueños, Colectivo de Ilusionistas Sociales, UNILCO-espacio nómada. Para leer más: http://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=155



jueves, 5 de marzo de 2015

Alternativas al Poder, Empoderamiento y Contrapoder: el desempoderamiento

Desde 1995 andamos trabajando en procesos de participación en Andalucía y posteriormente en México; también hemos conocido a otra gente que trabaja en Canarias, Madrid, Euskadi, Cataluña, Galicia, Argentina, Colombia, Perú..., y conversando hemos coincidido en la misma preocupación: el Poder dificulta el buen hacer/pensar/sentir en los procesos de participación. Pero no sólo el Poder (que proviene del Estado y el Mercado dominantes), sino también los poderes. Los poderes de ciertas personas que desarrollan papeles técnicos y políticos; pero lo más sorprendente es que también muestran este poder personas que desarrollan papeles vecinales.

El influjo del Poder lo hemos ido enfrentando de diferentes maneras desde nuestra forma de trabajar (el ilusionismo social1): como la flexibilización de estructuras, la potenciación de formas de relación horizontales y ambivalentes en la comunidad, potenciación de la autoestima comunitaria, la creación de invisibilidades, etc... Pero nuestra reflexión/acción siempre ha tenido la dificultad de la urgencia, atendiendo a que el proceso no pueda ser bloqueado; esto ha impedido una reflexión más profunda y específica sobre el Poder y los poderes, que nos facilite el trabajar con y desde la gente. Creo que la experiencia de estos 20 años nos va a ayudar en este empeño. Para comprender desde dónde hemos ido construyendo el concepto de desempoderamiento, tendríamos que decir que surge de la reflexión de nuestra participación directa en los siguientes procesos a nivel local en la provincia de Sevilla (Andalucía): Pedrera (1995-1996; construcción participativa del desarrollo local a nivel municipal), Las Cabezas de San Juan (1999-2003; presupuestos participativos), Palomares del Río (2005-2007; construcción participativa del Plan General de Ordenación Urbana y del Plan Estratégico); Olivares (2009-2010; trabajar la autoestima y autogestión comunitaria en barrios marginados desde la construcción de historias orales). Además incorporamos otra reflexión a partir de los análisis de J. Holloway y R. Zibechi de la experiencia zapatista (México) y de R. Zibechi de la experiencia de El Alto (Bolivia). También incorporamos la reflexión sobre las experiencias en Jiutepec y Cuernavaca (México), en las que hemos tenido una participación directa (más constante de forma virtual aunque puntualmente, en 3 ó 4 ocasiones, de forma presencial) a lo largo de los años (2010-2014).

El tema de las culturas populares estuvo presente desde el inicio de nuestro trabajo, tanto a nivel teórico: con la producción de artículos, y la edición de nuestra revista cuchará’ y paso atrá’, como a nivel de procesos de participación: reconstrucción de historias orales y nuestro primer trabajo en Pedrera (Sevilla). En estas me encontraba en 1997 cuando me propusieron ser ponente en el congreso mundial de IAP en Colombia, allí me vi hablando de las culturas populares; y fue Antonio Mandly quien me propuso ir a comer un Sancocho con un amigo suyo, que resultó ser Jesús Martín-Barbero que en una larga sobremesa me estuvo hablando de las mediaciones sociales, que desde entonces tanto han marcado nuestro trabajo; al igual que Jesús con el que seguimos manteniendo una fructífera y placentera relación. Y fue a partir de ese momento cuando pudimos ir desarrollando la afirmación de que para poder frenar la colonización de la vida cotidiana por parte de la lógica del Poder, cobra importancia el conocimiento de las mediaciones sociales: esas formas de hacer y de relacionarse que pueden ser impuestas, consentidas, compradas o construidas colectivamente y deseadas; siendo estas últimas las que nos pueden ayudar como indicadores privilegiados de posibles conjuntos de acción (unión de diversos grupos para llevar a cabo acciones conjuntas), y de las formas de construcción y deconstrucción necesarias para la creación de cosmovisiones generadoras de formas de relación horizontales.

Pero son las mediaciones impuestas, consentidas o compradas las que abren las puertas a la colonización de la vida cotidiana (teniendo como agentes al Estado y al Mercado dominantes): estamos asistiendo a un proceso que se caracteriza por la destrucción del tiempo vivido y construido –convirtiendo la díada espacio/tiempo en territorio/horario–. Esta territorialización se produce con la división espacio privado/espacio público (intentando con ello, la destrucción del espacio común), y la imposición del hábitat privado sobre el habitar2, con lo que queda marcado un tiempo objetivado –igual para todos–, un espacio convertido en territorio, y unas personas que pasan de participar a mirar: de la construcción al espectáculo. Como dice Marc AUGÉ (1998:91) “hay espacios donde el individuo se siente como espectador sin que la naturaleza del espectáculo le importe verdaderamente. Como si la posición de espectador constituyese lo esencial del espectáculo, como si, en definitiva, el espectador en posición de espectador fuese para sí mismo su propio espectáculo”. Son estos no lugares (el territorio apropiado para el acatamiento/reconocimiento de las identidades), con la actitud de ver pasar, los que se van adentrando en cada uno de ese nosotros completo; conduciéndonos, atrapándonos en la identidad que nos define como una totalidad.

Las mediaciones del Estado dominante nos conducen e impregnan de su conducta a partir de la cultura institucional, a través de la Educación, de las políticas de la Administración, de la Ciencia, de ciertos Medios de Comunicación Culturales... Las mediaciones del Mercado dominante nos conducen e impregnan de su conducta a partir de la cultura de masas, a través de las Modas, de ciertos Medios de Comunicación Masivos, de la Propiedad. Las mediaciones del Patriarcado nos conducen e impregnan a través de la Familia, de la Educación, de la Propiedad y del bio-poder.

El Poder (Estado y Mercado dominantes y el Patriarcado) necesita de nuestro movimiento, de nuestro enfrentamiento, de nuestros saberes, de nuestra creatividad; para aprender y provocar la conduit (que es donde toma fuerza y sentido): nos conduce, pero para conducirnos tenemos que ser visibles y estar en movimiento, y en esa conducción es donde nos va impregnando de su conducta. Conducirnos para aprender de nosotr@s, conducirnos para evitar nuestras aristas más dolorosas al Capitalismo, conducirnos para entretenernos, conducirnos para que absorbamos la conducta deseable a la lógica del Poder y despertarnos el ansia de poder (ya se plasme en la toma del poder o en el empoderamiento o en el contrapoder).

Frente al Poder nos decantamos por el desempoderamiento que resitua el campo de juego social, deja el campo de batalla por el poder y se centra en la vida: ¡vamos a vivir nuestra vida colectiva ya!, sin esperar a derrotar nada, sin esperar al mesías, sin luchar por colocarnos mejor en una sociedad que no nos gusta. Vamos a construir nuestra vida desde ya y cada día...

El desempoderamiento no es más que hacer una dejación de poder (hacia l@s de abajo y en armonía con el entorno social y natural) que propicie una construcción colectiva. Esta dejación de poder puede ser en cualquier esfera de la vida (en las relaciones familiares, de amistad, de trabajo, de solidaridad....), puede ser individual (yo como padre/madre/hij@..., yo como amig@, yo como jef@, o como docente, o como medic@, o como funcionari@, yo como activista...), puede ser colectiva (como la que propicio el EZLN en el año 2000 cuando se convirtió en un movimiento político, o sea haciendo dejación del poder del ejercito para propiciar que los pueblos de Chiapas construyan colectivamente su presente y su futuro: el Mundo Nuevo).

La nueva situación que provoca la dejación de poder en un primer momento viene marcada por la confusión y el caos creativo que dan lugar inmediatamente a horizontalidades incipientes y a un proceso de invisibilización que impide la conduit del Poder, que no encuentra un hacer que conducir, sino  un magma de sentires, pensares y haceres entretejidos y que no parecen moverse hacia ningún sitio. Esa negación del Progreso (del ir hacia), y esa afirmación del vivir ahora (del estar) parecen ser barreras efectivas a la conduit que necesita de metas, objetivos, protocolos, métodos; tanto para aprender de lo nuestro, como para llevarnos en su dirección, como veremos más adelante.

http://ilusionismosocial.org/mod/resource/view.php?id=619

Más información y desarrollo en nuestro libro: SIN PODER. Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana. coordinado por Javier Encina y Ainhoa Ezeiza. Editado por Volapük ediciones
http://desempoderamiento.blogspot.com/2017/03/sin-poder-primer-libro-de-la-tetralogia.html

Un video para terminar

Introducción a un debate sobre el poder from ILUSIONISMO SOCIAL on Vimeo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Alternativas al Poder, Empoderamiento y Contrapoder: negación del poder

John Holloway nos plantea la negación del poder, no como fin sino como principio, que de suelta al mundo nuevo



"Romper, queremos romper. Queremos romper el mundo tal como es. Un mundo de injusticia, de guerra, de violencia, de discriminación, de Gaza y de Guantánamo, un mundo de multimillonarios y de mil millones de personas que viven y mueren de hambre, un mundo en el cual la humanidad se está aniquilando a sí misma, masacrando las formas de vida no humanas, destruyendo las condiciones de su propia existencia. Un mundo dominado por el dinero, dominado por el capital. Un mundo de frustración, de potencial despilfarrado.

Queremos crear un mundo diferente. Protestamos, por supuesto, protestamos. Protestamos contra la guerra, contra el creciente uso de la tortura en el mundo,  contra la trasformación de toda vida en una mercancía que puede ser comprada y vendida. Protestamos contra el tratamiento inhumano a los inmigrantes, contra la destrucción del mundo en aras de las ganancias.

Protestamos y hacemos algo más, lo hacemos y debemos hacerlo. Sí sólo protestáramos, permitiríamos que los poderosos impusiesen su programa. Sí todo lo que hiciéramos fuese oponernos a los que ellos intentan hacer, entonces, sencillamente seguiríamos sus pasos. Romper significa que hacemos más que eso, que tomamos la iniciativa, que imponemos el orden del día. Negamos, pero a partir de nuestra negación crece una creación, un otro hacer: una actividad que no está determinada por el dinero, una actividad que no está configurada por las reglas del poder. A menudo, la alternativa parte de la necesidad. El funcionamiento del mercado capitalista no nos permite sobrevivir, y necesitamos hallar otras formas de vida, formas de solidaridad y cooperación. A menudo, surge de una elección; rechazamos someter nuestras vidas al dominio del dinero, nos dedicamos a lo que consideramos necesario o deseable. De uno u otro modo, vivimos el mundo que queremos crear.

Ahora. Hay urgencia en todo esto. ¡Ya basta! Ya estamos hartos de vivir en un mundo de explotación, violencia y hambre, y también de reproducirlo..."

Dos textos para profundizar:


lunes, 2 de marzo de 2015

Alternativas al Poder, Empoderamiento y Contrapoder: dispersar el poder

 Para Raúl Zibechi la respuesta que están dando los movimientos sociales al problema del Poder viene de la mano de dispersar el poder en todos los ámbitos de la vida..., os dejamos en el enlace a su libro Dispersar el poder. La cita (de abajo) es de su artículo La recreación del lazo social: la revolución de nuestros días, publicado en nuestro libro Autogestión.


"He señalado hasta siete características comunes entre los movimientos latinoamericanos actuales: el arraigo territorial en espacios conquistados a través de largas luchas; la autonomía de Estados, partidos, iglesias y sindicatos; la afirmación de la identidad y de la diferencia; la capacidad de tomar en sus manos la educación y de formar sus propios intelectuales; el papel destacado de las mujeres –y por lo tanto de la familia– que son a menudo el sostén de los movimientos; una relación no jerárquica con la naturaleza y formas no tayloristas de división del trabajo en sus organizaciones; y el tránsito de formas de acción instrumentales hacia las autoafirmativas.

De todas ellas, las nuevas territorialidades creadas por los movimientos son el rasgo diferenciador más importante (respecto de los viejos movimientos y de los actuales movimientos del primer mundo) y lo que les está dando la posibilidad de revertir la derrota estratégica del movimiento obrero, infligida por el neoliberalismo. Estos territorios son los espacios en los que se construye colectivamente una nueva organización de la sociedad. Los territorios de los movimientos, que existieron primero en las áreas rurales (campesinos e indios) y desde hace unos años están naciendo también en algunas grandes ciudades (Buenos Aires, Caracas, El Alto…), son los espacios en los que los excluidos aseguran su diaria supervivencia.

Esto quiere decir que ahora los movimientos están empezando a tomar en sus manos la vida cotidiana de las personas que los integran. En las áreas urbanas mencionadas, se produjo un viraje importante: ya no sólo sobreviven de los «restos» o «desperdicios» de la sociedad de consumo sino que comienzan a producir sus alimentos y otros productos que venden o intercambian. Han pasado a ser productores, lo que representa uno de los mayores logros de los movimientos en las últimas décadas, por lo que supone en términos de autonomía y autoestima.

Este paso fue el resultado de su desarrollo “natural. Utilizo el término «natural» para evitar el vocablo «espontáneo», que es utilizado como adjetivo para evaluar críticamente las acciones o movimientos que no cuentan con planificación y dirección.” y no de una planificación previa hecha por sus dirigentes".

El libro http://ilusionismosocial.org/mod/page/view.php?id=610

domingo, 1 de marzo de 2015

Una definición de desempoderamiento 1

Nos parece interesante la definición que hace Oscar Bottinelli sobre el desempoderamiento en su artículo "Uruguay: El desempoderamiento del presidente", muy cercana a nuestra concepción; aunque luego el artículo va por otros derroteros:

"Se denomina desempoderamiento al fenómeno que muestra la pérdida de poder de alguien que naturalmente lo tiene, o que lo tiene por un tiempo determinado". http://www.nuevamayoria.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1147&Itemid=1


Otra definición sería la que se puede deducir de las obras de Aristofanes, expresada en la imagen superior.

Nuestra definición "El desempoderamiento no es más que hacer una dejación de poder que propicie una construcción colectiva. Esta dejación de poder puede ser en cualquier esfera de la vida (en las relaciones familiares, de amistad, de trabajo, de solidaridad....), puede ser individual (yo como padre/madre/hij@..., yo como amig@, yo como jef@, o como docente, o como medic@, o como funcionari@, yo como activista...), puede ser colectiva (como la que propicio el EZLN en el año 2000 cuando se convirtió en un movimiento político, o sea haciendo dejación del poder del ejercito para propiciar que los pueblos de Chiapas construyan colectivamente su presente y su futuro: el Mundo Nuevo)".

Estas definiciones rompen con las que se posicionan en favor del empoderamiento, que lo ven como una forma de "Privar de poder para despojar de fuerza" como plantea H. Bushnell.

La controversia gira en torno al dilema: nos empoderamos para tomar poder dentro del sistema social-económico-político vigente o hacemos una dejación de poder hacia abajo, nos desempoderamos para construir un mundo nuevo...